Escrito por las esposas

EL NIÑO DE LA CÁRCEL…

EL NIÑO DE LA CÁRCEL… Todo está preparado para una gran celebración en un lugar donde todo parece que no puede llegar ni vivirse la Navidad, donde uno no puede siquiera soñar con ella, ni con las cenas en familia, ni con las luces de la ciudad, ni con los alegres cantos de los villancicos […]

Mi voluntad es la vuestra

Un libro de María del Carmen Linares Sánchez Editorial Círculo Rojo. Es el relato íntimo de una mujer, sin buscarlo, se encuentra recorriendo un camino vocacional al lado de su esposo. A través de sus páginas, nos comparte cómo la decisión del ël de prepararse para el diaconado permanente se convirtió también en una transformación […]

DIOS DE HISTORIAS MÍNIMAS

Dios es un Dios de historias mínimas. Con el paso del tiempo, Él me lo va haciendo comprender…   Todavía en nuestras parroquias, algunos de sus responsables continúan contando cuántas personas acuden a las misas.  Nos interesa saber cuántas personas se bautizan, cuántas reciben la Primera Comunión, cuántas la Confirmación, cuántas parejas se casan por […]

Coherencia entre teoría y práctica

Desde mi experiencia de esposa de diácono, esta es una cuestión difícil. He escuchado muchas veces, en conferencias teológicas y en encuentros, que primero, en el tiempo y en la prioridad, es el matrimonio y después el diaconado. En el caso de un diácono casado no siempre es así, por múltiples circunstancias, Si el diácono […]

JUBILEO DE LA ESPERANZA, TAMBIÉN EN PRISIÓN

JUBILEO DE LA ESPERANZA, TAMBIÉN EN PRISIÓN “El Señor me envió a llevar la buena noticia a los pobres, a vendar los corazones heridos, a proclamar la liberación a los cautivos y la libertad a los prisioneros, a proclamar un año de gracia del Señor…” -nos dice Jesús. (Isaías 61, 1). El domingo día 16 […]

El Señor recuerda siempre su Alianza.

Este Salmo fue creado por Paloma Pérez para la oración del 17 de Mayo por «Un mundo sin homofobia» en Bizkaia(España)» El Señor recuerda siempre su Alianza. Tu mirada, Señor, es clara y profunda, tus manos acarician y enjugan las lágrimas. Señor, tú danzas al vernos unidos porque eres Dios de puertas abiertas. El Señor […]