A que me llamas Señor
A caminar por las orillas del camino donde están mis predilectas:
los sin techo
las que están solas
los presos
las que padecen la perdida
los violentados por la injusticia
las enfermos
los que son considerados pecadores
te quiero para que estes allí donde si tu no estas, yo no llego.
Te llamo para proclames mi evangelio
para que hagas carne mi palabra,
para que prediques mi verdad
y enseñes el camino del Reino,
para que promuevas el cuidado de la tierra
y mi palabra se haga carne en tu vida.
Te llamo a levantar el caliz
trayendo a la eucaristía la vida
para que al levantarlo se creen los puentes
que mi amor necesita con los pobres de la tierra
para que bendigas a las que nadie quieren
a los que se encuentran en la frontera
para que al levantar mi sangre se recuerde
que la salvación es el amor.
Te llamo a construir puentes que una las riberas de la vida
te llamo para ser testigo de que Dios nos ama como somos.
para ser antorcha que arda por mi,
iluminando las periferias donde habitan:
las descartadas:
los que ya no cuentan
las que nuestros prejuicios han expulsado a los pozos de los infiernos
Te llamo para ser alegría y esperanza
para ser faro que ilumina un mundo donde
aun el amor es más fuerte que la oscuridad
de las tinieblas.
A eso te llamo, para con la imposición de manos,
el Espíritu te capacite para una diaconía permanente
como mi imagen de arrodillado
y ardas como antorcha y te consumas,
donde falte mis amor y mi consuelo