Diáconos para la evangelización: el reto de la inculturación

Diác. Gonzalo Eguía.
Coordinador de Servir en las periferias
Bilbao, España, 1 de marzo de 2016

 

Las imágenes de la Eucaristía presidida por el Papa Francisco el pasado 15 de febrero, junto a más de doscientos diáconos permanentes indígenas de la diócesis de San Cristóbal de las Casas (Chiapas, México), supone una   muestra de la inculturación de la fe con las distintas tradiciones indígenas. Los gestos y las palabras del Pontífice generan esta reflexión como una llamada de atención que se nos propone en el ejercicio del ministerio diaconal.

La inculturación y el anuncio son los dos aspectos fundamentales de la evangelización, de tal forma que evangelizar la cultura y la inculturación del Evangelio se muestran como dos tareas complementarias e imprescindibles.

Cuando estos dos procesos (inculturación y anuncio) se vinculan adecuadamente conllevan una asunción de responsabilidad personal y comunitaria ante la evangelización, transformando a los pueblos en colectivos y agentes activos de la misma, no puede ser de otra manera, pues “cada pueblo es el creador de su cultura y el protagonista de su historia” (Evangelii Gaudium n. 122).

En el desarrollo de nuestro ministerio los diáconos somos invitados a no “pensar que el anuncio evangélico deba transmitirse siempre con determinadas fórmulas aprendidas, o con palabras precisas que expresen un contenido absolutamente invariable. Se transmite de formas tan diversas que sería imposible describirlas o catalogarlas, donde el Pueblo de Dios, con sus innumerables gestos y signos, es sujeto colectivo. Por consiguiente, si el Evangelio se ha encarnado en una cultura, ya no se comunica sólo a través del anuncio persona a persona. … Lo que debe procurarse, en definitiva, es que la predicación del Evangelio, expresada con categorías propias de la cultura donde es anunciado, provoque una nueva síntesis con esa cultura” (Evangelii Gaudium n. 129).

Entendida de esta forma la inculturación de la fe es lógico que surjan dudas, incluso temores y miedos. En esta situación es difícil ser audaces y creativos pastoralmente, mucho más fácil quedarse en una actitud cómoda, “en ese caso, no seremos partícipes de procesos históricos con nuestra cooperación, sino simplemente espectadores de un estancamiento infecundo de la Iglesia” (Evangelii Gaudium n. 129).

El Papa nos ha dado, en su visita a San Cristóbal de las Casas, muestras de esta audacia y creatividad que conlleva la inculturación. Basten cuatro ejemplos:

En la homilía de la Eucaristía del 15 de febrero, tras el reconocimiento de la exclusión social sistemática y estructural de los pueblos indígenas por considerarlos inferiores, le escuchábamos pedirles perdón por el maltrato a sus tierras y su cultura.

En la liturgia, contemplábamos a las mujeres de los diáconos portando sus incensarios nativos y acompañando al Papa Francisco en las incensaciones en los diversos momentos litúrgicos. La imagen suponía el reconocimiento del papel específico de las esposas de los diáconos en el diaconado permanente indígena.

Al final de la Misa las comunidades indígenas, entre otras acciones de gracias, decían al Pontífice: “Muchas gracias, jTatik, por autorizar nuevamente el cargo de diaconado permanente indígena con su propia cultura, y haber aprobado el uso en la liturgia de nuestros idiomas. Queremos escuchar a Dios y hablarle en nuestro propio idioma”.  Tras más de quince años en los que las ordenaciones de diáconos permanentes indígenas estuvieron paralizadas por la Santa Sede, el visto bueno del Papa Francisco suponía un reconocimiento de las peculiaridades de este ministerio en aquella Iglesia local. Tras casi cincuenta años del Misal de 1970, traducido a los idiomas más hablados en la Iglesia, se posibilita que las comunidades cristianas indígenas puedan orar y celebrar la liturgia en sus propios idiomas.

Por último, tras la Eucaristía, el Papa ora ante la tumba de don Samuel Ruiz García,   Tatic (papá en lengua tzotzil) Samuel, obispo de aquella diócesis desde 1959 a 2000, que ordenó durante este tiempo a más de 350 diáconos permanentes indígenas. Obispo cuestionado tanto por la Curia Romana como por los poderes políticos de aquel país. Este momento oracional suponía la rehabilitación eclesial y social de la persona del obispo defensor de los indígenas, así como de su mensaje en favor de la inculturación de la fe en aquellas culturas indígenas.

Tomemos nota todos los diáconos, el reto de la inculturación nos apremia. Se trata de   reconocer lo bueno de cada cultura, de valorarla e incluso amarla, sea esta rural o urbana, de tradición creyente o increyente, tradicional o postmoderna, de rastrear los signos de la presencia de Dios en cada cultura, para poder evangelizar las culturas e inculturar el Evangelio.

Nos gustaría subrayar cuatro noticias de este Informativo que están relacionadas con el tema de la editorial de este mes:

El abrazo histórico entre el Papa Francisco y el Patriarca de Moscú S.S. Kiril.

Se ha publicado el Plan Global 2015-2019 del CELAM “Hacia una Iglesia en salida”. En el mismo se encuentra el Programa del Departamento de Vocaciones y Ministerios.

Este mes se ha conocido el trabajo realizado por la centésima Asamblea de la Conferencia Episcopal Colombiana. Tras una revisión testimonial de la situación del diaconado permanente en aquel país, los obispos reflexionaron sobre la necesidad de fortalecer la comunión entre ministros ordenados (obispos, presbíteros y diáconos), resaltando la eficacia que este trabajo puede tener en favor del perdón, la reconciliación y la paz de Colombia.

El Papa ha aceptado la renuncia de Monseñor Vittorino Girardi Stellin al oficio pastoral de la diócesis de Tilarán Liberia (Costa Rica), así como la designación del nuevo obispo  (el presbítero Manuel Eugenio Salazar Mora). Desde el Equipo de Coordinación y Redacción deseamos agradecer a don Vittorino su trabajo teológico y pastoral en favor del diaconado. Invitamos a leer la comunicación que presentó en el II Congreso Latinoamericano y del Caribe de Diaconado Permanente “Teología y eclesiología del diaconado permanente que responden a los desafíos actuales”, publicada en esta web.

En el área formativa destacan dos convocatorias, la nueva oferta del curso de Diplomado en teología del diaconado permanente del CEBITEPAL (CELAM).  Y el XIV Encuentro Nacional de Directores y Formadores de Escuelas Diaconales de Brasil, que se realizará del 30 de mayo al 2 de junio en la ciudad de Palmas.

Con alegría y agradecimiento os informamos que se incorporan tres nuevos corresponsales diocesanos de Servir en las periferias, los diáconos: Ramón Lima (de la diócesis de Brooklyn-Queens en Estados Unidos), Reinaldo Hallo Ulloa (de la archidiócesis de Cuenca en Ecuador) y Raimon Mateu de la Casa (de la archidiócesis de Tarragona en España).

Con este Informativo número 12 cumplimos un año de publicación. Durante el mes de marzo procederemos a realizar la evaluación de este periodo dentro del Consejo de Coordinación y Redacción, con el objetivo de mejorar tanto  la web como  el Informativo. Si lo deseáis, podéis hacernos llegar vuestras aportaciones, las agradecemos de antemano.

En nombre del Equipo de Redacción y Coordinación, un fraternal abrazo.

 

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