El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, acompañado por el nuevo vicario general, José Luis Castro, ofreció este viernes un desayuno informativo con los medios de comunicación, aprovechando la celebración el pasado 24 de enero de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas. Durante la charla, el obispo explicó su intención de implantar en un futuro el Diaconado permanente de personas casadas, un estamento para que los seglares puedan ser ordenados, aunque no podrían realizar ni la unción de los enfermos, ni presidir eucaristías, ni tampoco confesar.


Estas personas que pueden estar casadas deberían formarse en Teología durante cuatro años y posteriormente podrían “celebrar bautizos, matrimonios o entierros”. Sería una de las acciones que la diócesis ejecutaría para paliar la escasez de sacerdotes en las parroquias, ha indicado monseñor. Para llevar a cabo esta acción, necesita el apoyo del Consejo de Presbíteros y del Consejo Pastoral Diocesano.

Además, en la misma línea y como ya expresó con anterioridad, creará una Delegación en los arciprestazgos para que personas seglares se puedan ocupar del arte que la Iglesia tiene en la diócesis. Una tarea que llevará a cabo la nueva comisión para el sostenimiento del clero y de la Iglesia. En la actualidad existen ya grupos de personas laicas en las regiones del Bierzo y Galicia, que bajo la supervisión de un párroco, se encargan de dirigir las celebraciones dominicales. En la misma línea ha expresado su deseo de que las iglesias abran todos los domingos aunque no esté el sacerdote.

Una de las actuaciones más relevantes llevadas a cabo en este año desde su nombramiento como obispo de Astorga, ha sido la creación del Estatuto de la curia y la creación de dos vicarios episcopales para Astorga y Ponferrada. En estos momentos afirma encontrarse en el proceso de renovación del Consejo episcopal y coordinar a los delegados “para que realicen acciones concretas”, así como la renovación de arciprestes. Además, informó estar preparando el Plan Pastoral para los próximos cinco años, “teniendo en cuenta la realidad pastoral y eclesial. Nuestra intención es ayudar a las personas que no creen a que crean”, agregó el obispo.

Asimismo, durante la charla explicó que “desconoce” el paradero de Ángel Lucio Vallejo Balda, y que está “viendo el momento más oportuno para el futuro del sacerdote. Cuando tenga algo que encargarle se reincorporará a la diócesis, dado que siempre estará bajo mi jurisdicción”, añadió Menéndez.

Casa de la Misericordia

De igual manera, el obispo se refirió a la situación de la nueva Casa de la Misericordia en el Santuario de Nuestra Señora Fátima; monseñor Menéndez ha confirmado que se están ejecutando los pasos a seguir para instalar una nueva congregación de religiosas en Astorga, que recibirán a personas que necesiten ser escuchadas, y como un lugar abierto a todas las personas que deseen sentarse y descansar o que necesiten compañía. También anunció la posible apertura permanente del Santuario de Fátima en Astorga, en horario de 9,00 a 21,00 horas, para poder entrar a rezar ante el Santísimo. Aunque desconoce cuándo podrían finalizar las obras que se están llevando a cabo en este momento, expresó su deseo de que pueda reabrirse el Santuario después de la peregrinación diocesana que tiene prevista para la segunda mita del año a Fátima, con motivo del centenario de las apariciones.

Durante el desayuno informativo, monseñor trasladó el mensaje del Papa Francisco para la 51ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, en el que hace una reflexión sobre las malas noticias y cómo estas al igual que Jesucristo en la cruz sean una puerta a la esperanza. “Parece que todo lo que vemos últimamente son malas noticias que nos llevan a la desesperanza, pero siempre hay espacio para dar noticias buenas. Está bien buscar y publicar sobre la corrupción para buscar que las cosas sean más justas y transparentes. Pero no está bien que se busque hacer daño por el hecho de dañar”, expresó.

Alfonso DEL RIO SANCHEZ

Tomado de: http://www.revistaecclesia.com