Escrito por: María de los A. Sánchez Sorí. Enviado por: D. Miguel Angel Ortiz.

Diócesis de Cienfuegos , Perlazúcar, 31 de octubre de 2016: La sesión de la mañana de la jornada del miércoles 26, dentro del XIX Encuentro Nacional de Diáconos Permanentes y sus esposas, que sesiona en Cienfuegos -en la región centro sur de Cuba-, estuvo a cargo del padre Vladimir Aguilar Barrueco, dedicada al tema de “La ideología de género: el mal del siglo XXI”.

El espacio permitió a los participantes profundizar acerca de un problema de gran connotación sobre el futuro de la familia y las nuevas generaciones.

Al comenzar su exposición, el padre Vladimir enunció algunos conceptos básicos sobre la identidad sexual y luego invitó a poner la mirada en el bien ético o moral, que es el que lleva al perfeccionamiento de la persona humana, en orden a su fin último, para poder discernir y realizar un correcto juicio ético, acerca del problema y sus implicaciones.

El sacerdote situó como antecedentes y orígenes del problema a la Revolución Industrial (Gran Bretaña, mediados del Siglo XVIII, que se continua hoy con las NTICs); la Revolución social (1917); la revolución sexual o liberación sexual (neofreudismo); y las diferente manifestaciones de la revolución cultural (existencialismo ateo de Simone de Beauvoir, estudios socioculturales de Margaret Mead, teorías marxistas y estructuralistas y los diferentes movimientos feministas de las décadas del 60 y 70 del pasado siglo).

“Es una ideología (es decir, es un sistema de pensamiento cerrado) que defiende que las diferencias entre el hombre y la mujer, a pesar de las obvias diferencias anatómicas, no corresponden a una naturaleza fija, sino que son unas construcciones meramente culturales y convencionales, hechas según los roles y estereotipos que cada sociedad asigna a los sexos”, afirmó el sacerdote.

El padre Vladimir calificó esta ideología como aberrante y citó al Cardenal Ratzinger, papa Benedicto XVI: “La ideología de género es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura…” Ahora, con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo”.

¿Qué reto tenemos ante nosotros? El Papa Francisco en el número 285 de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia, nos da la respuesta: “La educación sexual debe ayudar a aceptar el propio cuerpo, de manera que la persona no pretenda «cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma»”.

Nos corresponde crear espacios intraeclesiales y extraeclesiales para propiciar una educación oportuna, veraz, prudente, en esta materia, dirigida a agentes de pastoral, educadores católicos, catequistas y formadores, padres, parejas de casados y de novios, en fin, que apoye  para la vivencia de una sexualidad, plena, responsable, sana, madura, urge hacerlo.

Recordemos a san Francisco de Asís: “comencemos, porque hasta ahora nada hemos hecho”, que nos invita a no conformarnos con el camino andado sino a andar aún más, pidiendo la gracia al Señor de reinventar, recrear y reintentar nuevos caminos.

Fuente: Nosotros Hoy - Segmento noticioso del Sitio WEB de la COCC
Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. 2016 ©