El obispo Julián López destaca que los diáconos permanentes representan “una dedicación pastoral estable y una verdadera vocación” que debe ser realzada en el marco del Año Pastoral Diocesano Vocacional

León, 27 de abril de 2018

La Diócesis de León celebrará este próximo domingo día 29, V Domingo de Pascua, la X edición de la Jornada Diocesana del Diaconado Permanente bajo el lema “El Diaconado, una llamada”, enmarcada en el Año Pastoral Diocesano Vocacional que está viviendo este curso la Iglesia de León en un domingo conocido también como “Domingo de los ministerios eclesiales” para recordar la existencia del Diaconado Permanente como una “dedicación pastoral estable y una verdadera vocación”.

GRADO DEL MINISTERIO ORDENADO

El objetivo de esta Jornada, de manera especial en esta décima edición por coincidir con el Año Pastoral Diocesano Vocacional, es dar a conocer la figura del diácono permanente como un grado propio del Ministerio ordenado que configura a quien lo recibe como servidor de la comunidad cristiana, habilitado para llevar adelante tareas pastorales que el obispo le encomiende, en comunión con él y con los presbíteros y consagrados, y en estrecha conexión con los seglares comprometidos en la Iglesia.

La vocación al diaconado permanente permite a cristianos varones, solteros a partir de los 25 años, o casados a partir de los 35 años y con cinco años de matrimonio que sientan la llamada de Dios, iniciar un periodo de discernimiento tras la presentación como candidato por parte de su párroco al obispo. Superado favorablemente este tiempo de reflexión el candidato al diaconado podrá ser admitido a los ministerios e iniciará un tiempo de formación en estudios superiores eclesiásticos de tres cursos, que concluirá con un periodo de práctica pastoral antes de culminar con la ordenación diaconal.

El Concilio Vaticano II decidió la instauración del Diaconado Permanente, con gran arraigo en la Iglesia primitiva, como un grado propio del Ministerio ordenado y en el año 1997, por iniciativa del entonces obispo Antonio Vilaplana, en la Diócesis de León se reinstauró la figura del diácono permanente y ese mismo año recibió la ordenación diaconal el primer integrante del actual diaconado permanente de la Diócesis, que en la actualidad forma parte del equipo pastoral que atiende la Agrupación interparroquial San José. Ya en el año 2010, por empeño del obispo Julián López, la Diócesis decidió impulsar este Ministerio ordenado con la puesta en marcha del Plan Básico de Formación para el Diaconado Permanente, con un periodo de estudios de cinco años para la formación humana, espiritual y teológica y para la práctica pastoral, que ya han completado los tres diáconos permanentes que se han ordenado en los años 2015 y 2016 y que en estos momentos desarrollan su ministerio en la Unidades Pastorales de Garrafe de Torío, Sena de Luna y Sahagún.

MISIÓN DEL DIÁCONO

El diácono ordenado asume las misiones que la Iglesia le encomienda. Así, al servicio de la Palabra de Dios anima la catequesis; promueve y sostiene actividades apostólicas con laicos, particularmente en el ámbito familiar; y preside la celebración de la Palabra. Al servicio de la Eucaristía y de los sacramentos el diácono asiste, durante las celebraciones litúrgicas, al obispo y al presbítero; preside las celebraciones del bautismo, matrimonio, exequias, Liturgia de las Horas, exposición eucarística…; distribuye la Eucaristía, en la misa o fuera de ella, y lleva la comunión a los enfermos y el viático a los moribundos. Y al servicio de la caridad y de la comunidad eclesial el diácono anima el servicio caritativo, preocupándose por los más pobres y marginados; atiende la pastoral de enfermos, ancianos y todo tipo de obras asistenciales; y sirve a la comunión junto al Obispo, a los presbíteros y a los laicos y consagrados.

PLAN DIOCESANO DE FORMACIÓN DEL DIACONADO PERMANENTE

En la actualidad la Diócesis de León cuenta con cuatro candidatos al diaconado permanente que forman parte de los cursos de Plan diocesano de Formación del Diaconado Permanente. Según el obispo Julián López, en la Diócesis de León es preciso “contar con más diáconos permanentes sobre todo porque debemos responder a los designios del Señor que suscita vocaciones y disponibilidad para muchas otras tareas pastorales que deben ser ejercidas de manera estable y con lo que significa la experiencia de los seglares en aspectos como el matrimonio, la familia, o el trabajo profesional”. En este sentido, Mons. López Martín subraya en la Carta Pastoral que ha hecho pública con motivo de la celebración de esta X Jornada Diocesana del Diaconado Permanente que “esta dedicación pastoral estable supone una verdadera vocación que todos hemos de tener en cuenta en nuestras preocupaciones pastorales, en la Oración por las Vocaciones y en nuestros respectivos compromisos apostólicos: los presbíteros y diáconos apreciando y apoyando de verdad este ministerio y procurando suscitar estas vocaciones; y los fieles laicos que se siente Iglesia diocesana, valorando también esta posibilidad real por lo menos en la oración y estima, abiertos incluso a responder a una posible llamada del Señor”.