Con motivo de la primera memoria litúrgica de San José Gabriel del Rosario Brochero, que se celebró el 16 de marzo, el obispo prelado de Deán Funes, monseñor Gustavo Zurbriggen, se dirigió a los fieles de la comunidad con un mensaje en el que destacó la bendición que significó para nuestra patria la canonización de Brochero.

En su carta, el obispo transmitió su alegría por celebrar a este santo, al que calificó como “un sacerdote entregado, generoso”, cuyo ejemplo invita “a ser una Iglesia en salida misionera, buscando a cada hermano en la situación que esté para sanarlo, cuidarlo, anunciarle el amor de Dios manifestado en Jesucristo y devolverle la dignidad de hijo de Dios”.

“Fue un incansable predicador del Evangelio a tiempo y a destiempo y nunca dejó de rezarlo y rumiarlo en el fragor de su actividad y en la soledad de sus últimos años, enfermo y ciego”, recordó monseñor Zurbriggen y le pidió al santo gaucho que contagie a la comunidad “su ardor y su celo misionero”.

El prelado envió un modelo de triduo para ayudar a la preparación de las celebraciones, y concluyó su mensaje pidiendo especial oración por las vocaciones sacerdotales y al diaconado permanente, ya que actualmente la prelatura no cuenta con ningún seminarista. Los diáconos permanentes, por su parte, son fundamentales “para acompañar a las comunidades, especialmente a las más pobres y alejadas, con una presencia más cercana, frecuente y servicial”, reconoció el prelado.

 

Tomado de: aica.org