Servir a los demás, la tarea del diácono

Seis laicos recibieron este sacramento de manos del Arzobispo en una ceremonia en Catedral de Mérida.

La tarea principal del diácono es la de servir a los más necesitados, estar atento a las necesidades de aquellos rostros sufrientes de Cristo que se encuentran en medio de nosotros, dijo el Arzobispo de Yucatán, Mons. Gustavo Rodríguez Vega, a  Ricardo Antonino Arias Otero, Juan Bosco Caballero Encalada, Freddy Alejandro Jiménez Pérez,  Froebel Orlando Narváez Bates, Luis Alberto Rodríguez Estrella y Miguel Ángel Tun Tun, que anoche recibieron la orden de diáconos permanentes.

Durante la ceremonia realizada en Catedral, y en la que también estuvo el Arzobispo Emérito, Emilio Carlo Berlie Belauzarán,   los seis, todos acompañados de sus familias, se dedicarán ahora al servicio de Dios, mediante aquellos que los rodean.

 Al ser presentados cada uno por el Pbro. Saúl Che Chi, director de la Escuela del Diaconado Permanente, ante Mons. Rodríguez Vega, éste los cuestionó si estaban de acuerdo en recibir este sacramento, y tras ello les recordó que vivir de manera permanente el diaconado, es un don que Dios les quiere dar por medio del sacramento del orden.

El Arzobispo de Yucatán señaló que el diácono tiene la encomienda de enseñar, de dar a conocer la escritura, la palabra de Dios, e instruir y exhortar al pueblo; igual podrá santificar, esto es que se desarrolla por medio de la oración, sobre todo en la administración del sacramento del bautismo, en la distribución de la Eucaristía, en la asistencia y bendición de los matrimonios, en presidir el rito de los funerales y de la sepultura y en la administración de los sacramentales.

“El diácono se manifiesta particularmente en el servicio, pues se ejerce de forma especial en las obras de caridad y asistencia, así como en la animación de comunidades a vivir la caridad”, agregó.

Autor: William Sierra

 

Tomado de: http://sipse.com/milenio