Escrito por G. Martín Sáenz Ramírez. Diácono Permanente de la Arquidiócesis de San José, Costa Rica.

A los días recibimos la llamada telefónica, del Padre Manuel Eugenio Salazar en nombre del Sr. Arzobispo Hugo Barrantes U, sobre la lista de seleccionados a participar al período propedéutico, que iniciaría el día sábado 5 de Septiembre 2009, en un horario de 8 de la mañana a 3 de la tarde, en las instalaciones del Colegio Salesiano Don Bosco, ubicado en Zapote. Fueron momentos de alegría entre nuestras familias al recibir la noticia de que fuimos admitidos.

En éste primer curso, por llamarlo de alguna manera, nos acompañaron los Sacerdotes: Manuel Eugenio Salazar en calidad de Rector del Centro Diocesano para la Formación del Diaconado Permanente, Randy Soto (área académica), José Manuel Díaz Cantero (área humano-espiritual) y Manuel Enrique Chavarría (área de iniciación cristiana)

Después de la revisión de documentos entregados y las entrevistas respectivas, los admitidos emprendimos el propedéutico con una duración aproximada de un semestre. El curso llevaría por nombre: Realidad Pastoral y su objetivo primordial es introducir a los aspirantes a la comprensión del modelo pastoral misionero para que lo asuman como uno de los criterios de acción pastoral, según las necesidades arquidiocesanas.

El propedéutico es un tiempo principalmente de discernimiento vocacional, por lo que también se consideran importante: la oración, la reflexión, y la formación personal orientados a favorecer la objetividad de la llamada de Dios y la respuesta del hombre.

Las actividades evaluativas consistían en presentar informes de lecturas, trabajo en grupos, y  fichas de trabajo basados en las grandes líneas de la Teología de la Palabra de Dios, modelos de evangelización, las diferentes vicarías pastorales de liturgia, profética y social de la Arquidiócesis, y varias lecturas pastoralistas.

En cada sesión sabatina, según el calendario entregado, analizamos junto a nuestras esposas presentes y resto de compañeros, temas importantes para luego participar en el plenario final que se desarrollaría el sábado 12 de diciembre. En total asistimos 68 postulantes, los cuales recibiríamos formación en el área de integración.

Las primeras horas de la mañana el Padre Manuel Chavarría tendría a su cargo la bienvenida y la reflexión teológica sobre el diaconado permanente, la experiencia del discípulo misionero en la Arquidiócesis, entre otros.

Los momentos del cafecito se convertían en espacios idóneos para compartir en familia y establecer vínculos de comunión fraterna, además de ir conociendo al equipo de formadores y a la vez conocer al resto de compañeros participantes, provenientes de diferentes parroquias de San José.

Las sesiones resultaban ser muy amenas y dinámicas en un marco de compañerismo, de liderazgo, trabajo en equipo y solidaridad para integrarnos y conocernos como personas, no faltaba de más las actividades jocosas del Padre José Manuel (Sejo) Díaz a fin de lograr las mejores partidas.