Mensaje Final de la 27ª Conferencia de la Comunidad del diaconado en Italia: "Diaconado – Perifeiras – Misión . Diáconos custodios del servicio, dispensadores de caridad"

Diácono Enzo Petrolino

XXVII CONVENCIÓN NACIONAL
Vicenza 31 julio – 3 agosto 2019
DIACONADO – AFUERAS – MISIÓN
Diàconos custodios del servicio, dispensadores de caridad

MENSAJE FINAL

Como Comunidad del diaconado en Italia, Cáritas italiana, diócesis de Vicenza y Pía Sociedad San Gaetano nos reunimos en Vicenza para celebrar el XXVII Convención Nacional de la comunidad del diaconado. Vinimos de todas las partes de Italia, candidatos, diàconos y esposas, presbíteros delegados y obispos, personas consagradas y laicas para compartir experiencias de diaconía y enriquecernos entre sí, con el único por lo que está bien enriquecerse: tener algo más que ofrecer.

Aquí la naturaleza y los talentos del hombre se reunieron y se reconocieron como dones del único Creador y estrecharon una alianza fértil, engastando en la belleza de los lugares la belleza del arte.

Hace cincuenta años tomó concreción la intuición del Concilio Ecuménico Vaticano II que, dócil al soplido del Espíritu Santo, desperté de un sueño milenario al diaconado en la forma permanente de hombres solteros y casados. Aquí en Vicenza, el 22 enero de 1969, se ordenaron los primeros 7 diáconos, religiosos fel Fueron ordenados los primeros 7 diàconos, religiosos de la Pía Sociedad San Gaetano, y unos meses después otro fue ordenado en Crotone.

Nos conocimos en un tiempo en que el dolor y la pobreza de las afueras de la existencia son cada vez más agudos y dramáticos, y al mismo tiempo sonó más altos y duros los muros construidos para rechazarlos, en nombre de identidad muchas veces usurpadas o malinterpretadas, que, como denuncia Papa Francisco, convierten millones de vidas en «residuos».

Nos conocimos en un tiempo en que la diaconía al siguiente es llamada a «madurar cada vez más el conocimiento de ser en el mundo y en las circunstancias actuales, sal de la tierra y luz del mundo, voz de profecía, que a partir de las afueras proclaman la novedad del Evangelio» (Papa Francisco, mensaje a la Convención).

Pensamos y rezamos, a la luz de la palabra de Dios, sobre el sentido y sobre la mision de ser diáconos hoy en la Iglesia y para la Iglesia, en el mundo y para el mundo, alegres de responder así a la llamada del Seno: una misión diaconal indispensable.

Hacemos plenamente nuestro la invitación urgente de Papa Francisco de ir hacia y permanecer en las afueras existenciales y geográficas de nuestros hermanos y hermanas, juntos con muchos otros cristianos, con creyentes de otras fes, con personas de buena voluntad, conscientes que esta es, ahora y siempre, la misión de la Iglesia en el mundo.

Reconfortados de la claridad inconfundible del Evangelio de Cristo,
nos comprometemos a promover el desarrollo humano integral.
Este compromiso para nosotros significa:

• ser «custodios del servicio y dispensadores de caridad» en el misterio y en la responsabilidad de ciudadanos cristianos, en Italia, en Europa y en el mundo, reforzando el compromiso apostólico para un servicio siempre nuevo de atención a los pobres y a los últimos;

• luchar contra viejos y nuevos egoísmos, dentro y fuera la Igeldia, no persiguiendo y alimentando estériles polémicas que dividen, sino ofreciendo un constante testimonio de fraternidad práctica y sin fronteras, vivida sin miedo y motivada con el mandamiento del amor que Jesús ofreció primero y nos asignó;

• dar nuestra contribución, en el surco trazado por el programa pastoral Evangelii gaudium, para que la Iglesia encuentre a todos los niveles la importancia del anuncio del Evangelio y de su fiel tradición en actos concretos y coherentes;

• promover la sinodalidad en el contexto de proyectos pastorales fundado a la corresponsabilidad, como ya en 1993 los Obispos italianos nos invitaban a hacer;

• dejarnos sacudir de una buena inquietud, y con ella «infectar» a los círculos donde vivimos y operamos también con nuestras esposas y nuestra familias, para renovar con realismo creativo la pastoral de la caridad de las comunidades y nuestra presencia en la sociedad;

• animar y promover espacios para una ministerialidad de servicio y de liberación, con un estilo constructivo y respetuoso, fiel a la verdad, capaz de leer los signos de los tiempos;

• hacer de la diaconía nuestra vía a la santidad y de la pertenencia eclesial la fuerza que nos abre al escucho, a la acogida y al diálogo con todas las identidades.

Confiamos a la VIRGEN DE MONTE BERICO
para que nos acompañes en la vuelta a nuestras comunidades
y para que nos apoye en realizar estas intenciones y estos compromisos

Fdo. Enzo Petrolino

VICENZA, 3 AGOSTO 2019

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