La diócesis de Valdivia invita a una eucaristía este viernes 10 de agosto para agradecer a Dios por el ministerio de tantos hermanos diáconos en nuestras comunidades. En el decanato San Antonio Abad se realizará a las 19:30 horas en el Centro Comunitario San Juan Bosco, y en el decanato San José, se realizará a las 19:00 horas en la parroquia Todos Los Santos, en Los Lagos.

La invitación es abierta a todas las comunidades, hermanos y hermanas que deseen estar junto a los diáconos que día a día acompañan nuestras comunidades, rurales y urbanas en nuestra diócesis. Además, es un día especial para orar y pedir al Señor por el descanso de los diáconos que han fallecido en nuestra diócesis: Maximiliano Barría Vargas, Fredy Gutiérrez Johnstone, Sergio Villarroel, José Vargas Pérez y Rene Carrasco.

¿Quién fue San Lorenzo?

San Lorenzo fue un joven proveniente de Huesca, lugar de la provincia romana de Hispania Terraconensis (Actual España). En el 257, fue ordenado diacono de Roma, mismo año en que Sixto II fue nombrado papa, sucediendo a papa Esteban I. San Lorenzo recibió el encargo de velar por los bienes de la Iglesia y el del cuidado de los pobres de la ciudad, por este motivo se le considera uno de los primeros archivistas y tesoreros, razón por la cual también es patrono de los bibliotecarios.

El año 258 el emperador recrudeció las persecuciones contra los cristianos, a través de un edicto que obligaba a obispos, sacerdotes y diáconos a adjurar de su, bajo pena de muerte y confiscación de los bienes. El 6 de agosto el papa Sixto II es detenido y asesinado junto a 4 de sus diáconos mientras oficiaban el culto en un cementerio de Roma, ese mismo día los diáconos Felicísimo y Agapito correrían la misma pasión. El 10 de agosto llegaría el momento del martirio de san Lorenzo.

Según el relato de San Ambrosio de Milán y del poeta Prudencio, San Lorenzo habría tenido un dialogo con el papa Sixto en su camino a la celebración donde seria martirizado: «¿Adónde vas, querido padre, sin tu hijo? ¿Adónde te apresuras, ¿Santo Padre, sin tu diácono? Nunca antes montaste el altar de sacrificios sin tu sirviente, ¿y ahora deseas hacerlo sin mí?». Entonces el Papa profetizó: «En tres días tú me seguirás».

Otro pasaje contenido en el relato de San Ambrosio de Milán y del poeta Prudencio señala que Valeriano mando a llamar a San Lorenzo y le exigió que le presentase los tesoros de la Iglesia. San Lorenzo retorno con todos los mendigos y pobres de Roma y se los presento al emperador indicándolos como el tesoro de la Iglesia.

San Lorenzo suele ser retratado con la parrilla, instrumento de su martirio, regularmente vistiendo la dalmática signo de su ministerio y la palma del martirio.

Fuente: Comunicaciones Valdivia