El próximo 17 de junio, a las 6 de la tarde, en la iglesia parroquial de Santa María la Mayor de Calamocha, nuestro obispo Antonio Gómez Cantero instituirá en los ministerios eclesiales de lectores y acólitos a tres miembros de nuestra Iglesia Diocesana. Se trata de dos seminaristas mayores que ya han concluido sus estudios teológicos en el Seminario Nacional de la Ceja, en Colombia, y en el Centro de Estudios Teológicos de Aragón, el CRETA de Zaragoza: Freddy NarváezWilberto Posadas. Freddy está en etapa pastoral en Albarracín y Wilberto en Calamocha. Ambos se están preparando para ser presbíteros al servicio de nuestra Diócesis. A ellos se une en la recepción de este encargo ministerial Vicente Iserte, un laico comprometido de la parroquia de Rubielos de Mora, que ha sido llamado a ser diácono permanente. Para ello se ha preparado con la formación sistemática del Instituto de Estudios Teológicos “San Joaquín Royo” de una forma ampliada. Los tres van a recibir estos dos ministerios de lectorado y acolitado para ejercitarse en el servicio de la Iglesia, como paso previo a la recepción del sacramento del Orden Sagrado.
El ministerio de lectores es un servicio a la Palabra de Dios y consiste en proclamar la Sagrada Escritura en la asamblea litúrgica, a excepción del Evangelio que se reserva al Orden Sagrado. También dirigen el canto y la participación de la asamblea litúrgica, instruyendo a los que van a recibir los sacramentos y  a los que ocasionalmente hayan de proclamar la Palabra de Dios en la liturgia. Este ministerio exige aspirar constantemente a seguir los pasos de Jesucristo, como auténticos discípulos suyos, y meditar asiduamente la Sagrada Escritura para conocerla mejor.

El ministerio de acólitos es un servicio al altar y consiste en ayudar a los diáconos y presbíteros en la acción litúrgica, principalmente en la Eucaristía, y en instruir a los fieles que eventualmente ayudan en la liturgia. También son ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión en las celebraciones y en la distribución de la misma a los enfermos en sus casas, hospitales o residencias de ancianos. También pueden exponer el Santísimo Sacramento de la Eucaristía para su adoración pública, excluyendo la bendición con el mismo. Este ministerio exige ofrecerse diariamente a Dios en la oración y en la acción ordinaria, y estar cerca del Pueblo de Dios, especialmente de los necesitados, también de los jóvenes y ancianos. Por supuesto, el acolitado requiere una especial sensibilidad litúrgica.

El próximo domingo, 17 de junio, será una verdadera fiesta diocesana, que se realizará en Calamocha, parroquia donde está Wilberto.

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