Mons. Casimiro López Llorente se ha reunido con los siete candidatos al diaconado permanente y sus familias. Este encuentro es el primero después de la admisión que se celebró el 28 de noviembre pasado. El Obispo se ha interesado por el recorrido de cada uno, así por cómo viven este proceso las esposas de los que están casados. Después compartieron la Eucaristía y una cena junto con los seminaristas del Mater Dei y del Seminario Menor.

Los estudios ha sido uno de los temas sobre los que ha preguntado Mons. López Llorente. Los candidatos asisten a clase los martes por la tarde y los sábados por la mañana. Reconocen que tiene que sacar horas de donde pueden, pero valoran muy positivamente la formación. Por su parte el Obispo ha remarcado la importancia de todas las materias para poder dar una palabra y ejercer un servicio eclesial una vez ordenados.

La vocación, sueño de Dios

Juntos han revisado diferentes ámbitos en los que los candidatos podrían ejercer su ministerio, los pasos que se pueden dar el siguiente año y otros encuentros en los que se piensa en invitar los párrocos de cada uno. Mons. López Llorente también les ha hablado de la vocación como “el sueño que Dios pone en el corazón para ser felices”, un tema que ha retomado en la homilía junto con los seminaristas del Mater Dei y el Menor.