El obispo de Santiago del Estero, monseñor Francisco Polti, recordó que el viernes 10 de agosto se celebra el Día del Diácono, en honor a San Lorenzo, diácono y mártir, uno de los diáconos de la iglesia romana, víctima de la persecución del emperador Valeriano en el año 258, al igual que lo fueron el Papa Sixto II y muchos otros clérigos romanos.

“Acompañemos a nuestros diáconos -pidió el pastor santiagueño-, especialmente en este día, orando por ellos y sus familias para que “el ejemplo del Diácono San Lorenzo, caído en la tierra como semilla dispuesta a dar abundante fruto, les conceda proclamar a Jesús, Nuestro Señor, con firmeza y valentía, con generosidad y constancia heroica”.

A comienzos del mes de agosto del año 258, el emperador emitió un edicto ordenando matar a todos los obispos, curas y diáconos. El 6 de agosto, el Papa Sixto II fue capturado en una catacumba. Cuando era llevado al cadalso, su diácono (Lorenzo) lo seguía llorando y pidiendo morir por Cristo. Sixto le dijo que en 3 días lo seguiría y le encargó que repartiera los bienes de la Iglesia entre los pobres para evitar que cayeran en manos de los perseguidores.

Lorenzo pasó toda la noche visitando a los pobres y repartiendo las riquezas. Al día siguiente el prefecto se las pidió, por lo que el diácono llevó a la puerta del funcionario a todos los cristianos pobres, junto con ciegos, cojos y mancos y le dijo que ésa era la riqueza de la Iglesia.

El 10 de agosto del mismo año, Lorenzo también sufrió la muerte de un mártir. El instrumento de su tortura, una parrilla, se convirtió en distintivo de su triunfo, siendo enterrado su cuerpo en el cementerio de Campo Verano, que desde entonces fue llamado con su nombre.

San Lorenzo es el Patrono de los Diáconos. La diócesis de Santiago del Estero cuenta con 13 diáconos permanentes