El sábado 08 de octubre, con un amplio marco de agentes pastorales provenientes de las zonas Curicó Ciudad, Curicó Rural y Costa, se desarrolló en el colegio Politécnico San José la segunda jornada de formación ADAP.

Recordemos que la primera se desarrolló en Talca el 03 de septiembre y, al igual que ésta, fue organizada por la Comisión Nacional de Liturgia, CONALI, de la Conferencia Episcopal de Chile y la Vicaría Pastoral de la Diócesis de Talca.

Las actividades comenzaron a las 09:00 de la mañana y se trató de una formación de carácter obligatorio para todos los diáconos permanentes, ministros enviados de dichas zonas, además de quienes estén en formación en la Escuela de Ministros.

Durante la jornada, que se extendió hasta las 18:00 horas, se compartió en torno al texto de las Asambleas Dominicales en Ausencia del Presbítero (ADAP), en compañía de la hermana Lidia Manríquez y el padre Jaime Echeverría.

El día del Señor

Las palabras de bienvenida fueron dadas por el Vicario de las zonas Curicó Ciudad y Curicó Rural, padre Cristian Avendaño, quien posteriormente dio paso al obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela, quien también alentó el inicio de la mañana para todos los asistentes.

“Aquí tiene usted gente muy santa, una tierra muy fértil que, seguramente, está esperando con muchas ansias y mucha docilidad lo que la Iglesia nos quiere enseñar para darle vitalidad a esto que para nosotros constituye una importancia muy grande: El domingo, el día del Señor. En la sociedad en que vivimos este día tiende a aplanarse. Normalmente la ausencia de Dios provoca eso, un aplanamiento”, expresó.

Continuó diciendo que la presencia del Espíritu, la presencia de Dios provoca siempre la diversidad, muy por el contrario la ausencia de Él ocasiona una homogenización, sin armonía. El domingo, según sus palabras, le da a la semana una estructura muy humana con la fuerza de la Eucaristía.

Animar la fe

En tanto, la hermana Lidia Manríquez, integrante de la CONALI, señaló que esta formación es anunciar la misión que el Señor les ha pedido, además de celebrar la fe que Él mismo nos ha dado como don y tesoro para acrecentarla.

“Como uno no celebra solo, sino con otros, el gran deseo de nuestro equipo es ayudarlos, animarlos y darles las pistas que nosotros tenemos, además de las que ustedes ya tienen, de que esto puede resignificarse para que todos puedan participar de este Señor que ha dado la vida, que nos ama y, como señaló el obispo en un principio, todos podamos resplandecer esa belleza que sólo el amor de Dios nos puede dar”, concluyó.

La invitación de aquel día fue a vivir una experiencia que ayudara a los presentes a crecer en el servicio de animar a la fe, para eso se instó a celebrar momento a momento con la Palabra del Señor, la cual resuena en todo el mundo.

En total se dieron cita en la actividad 56 personas, entre diáconos permanentes y ministros enviados.

Fuente: Comunicaciones Talca