Dra. Beatriz Balian de Tagtachian
En el año 1997, dentro de las VII Jornadas sobre Alternativas Religiosas en Latinoamérica, organizadas por la Asociación de Cientistas Sociales de la Religión en el Mercosur,  la Dra. Beatriz Balian de Tagtachian publicaba el trabajo "Los diáconos permanentes en la iglesia católica argentina: Características de la a integración de los aspectos familiares y deberes religiosos"0.  
La Dra. Beatriz Balian de Tagtachian es actualmente Presidente de la Academia Nacional de Educación, es doctora en Sociología por la Universidad Católica Argentina y ha sido Vicerrectora de Investigación y de Asuntos Académicos de la UCA, Directora del Departamento de Sociología, y profesora titular ordinaria en las carreras de Maestría y Doctorado en Sociología de las asignaturas Estructura Social Argentina e Investigación Social respectivamente.

En el campo de la investigación es autora de diversos artículos en revistas académicas y difusión sobre temas de familia, sociedad civil y responsabilidad social de las empresas, en el marco de valores sociales y culturales. Fue designada por el diario La Nación como uno de los 100 líderes sociales por su trabajo de investigación con los alumnos de las carreras de Administración y Contador sobre las relaciones de las empresas y organizaciones de la sociedad civil.

Transcribimos a continuación aquel estudio, comenzando así la publicación de artículos que tienen como objetivo el estudio del diaconado permanente en Argentina.

 

 

LOS DIACONOS PERMANENTES EN LA IGLESIA CATOLICA ARGENTINA:

Características de la integración de los aspectos familiares y deberes religiosos

Autor: BEATRIZ BALIAN DE TAGTACHIAN1

Buenos Aires, Noviembre 1997

  1. INTRODUCCION

La Iglesia Católica registraba en 1995 21.000 diáconos permanentes, de los cuales 360 correspondían a Argentina, 11.000 a Estados Unidos, y aproximadamente 800 a Brasil (Deniau, 1955:527).

Los diáconos permanentes son varones, que pueden ser casados, tener hijos y han sido ordenados en la Iglesia "en orden al ministerio", para servir al Pueblo de Dios en la Palabra, la liturgia y la caridad. (Lumen Gentium, 29). No son laicos sino clérigos, pero no son sacerdotes.

Esta presentación de índole sociológica considera cómo se conjugan los aspectos familiares con los religiosos.2

  1. ASPECTOS TEORICOS y METODOLOGICOS

Los lineamientos teóricos están centrados en una perspectiva microsociológica analizándose las características y transformaciones personales de los diáconos y las situaciones de interacción en las que participan.

Se distinguen dos niveles de análisis: personal y sociocultural.

El personal incluye principalmente la consideración de dos conceptos: identidad y rol social. La identidad es una señal para la interacción en la que se movilizan expectativas de roles específicos. Se distinguen dos tipos de cambios de identidad: transformación radical y alternación. Una transformación radical implicaría un cambio drástico, lo cual sería como una reorganización profunda de la vida. La alternación sería un cambio que es parte o resultado de un programa existente de comportamiento. Si la identidad se define y afirma, los roles se delinean específicamente. (Travisano, 1970: 594-597; Berger, 1978: 78, 182- 183; Swanson, 1979: 178-179; Turner, 1979: 561-563; Staples- Maus, 1987;133).

En relación a los aspectos metodológicos en este estudio se combinaron técnicas cuantitativas y cualitativas y se utilizaron diversas fuentes. Entre ellas se destacan las siguientes: 71 encuestas aplicadas entre los diáconos presentes en el V Encuentro Nacional que tuvo lugar en Oberá, provincia de Misiones (1991)3; observación participante en diferentes encuentros donde también se realizaron consultas, entrevistas en profundidad y entrevistas informales (a obispos, sacerdotes, diáconos y esposas de diáconos)4 y la consulta a 33 documentos de la Iglesia (Universal, Latinoamericana, Argentina y de otros países).

  1. LA IDENTIDAD DE LOS DIACONOS

La identidad y roles de los diáconos puede analizarse desde tres perspectivas diferentes: teológica, pastoral y social. Si bien desde la perspectiva teológica diáconos permanentes y laicos se diferencian, desde la perspectiva social, las actividades de unos y otros se superponen, lo cual se percibe como una dificultad para el afianzamiento de la identidad del diácono permanente. Por ejemplo laicos y d.p. pueden ejercer el ministerio de la palabra. Ambos tienen en común una única misión :la salvación de los hombres pero lo realizan desde posiciones diferentes: uno es ordenado y el otro no. Pero desde lo social, este sacramento "no se ve" y por tanto se confunden. Además, si desde lo social se comparan sacerdotes, diáconos permanentes y laicos, son más parecidos entre sí los diáconos permanentes y los laicos (en cuanto pueden ser casados, trabajan en el "mundo, etc), aunque desde la perspectiva teológica estén más emparentados los diáconos permanentes y los sacerdotes.

El número de diáconos permanentes en Argentina presenta una fuerte tendencia creciente, pero podría decirse que ese desenvolvimiento se ha desarrollado con resistencias, debido a la gran transformación radical que significa incorporar hombres casados al mundo de los clérigos donde la pauta generalizada era ser solteros. Por otro lado el análisis de los diáconos permite advertir que las dificultades también aparecen entre los mismos diáconos. Es muy interesante observar que en los diferentes encuentros nacionales, en forma constante aparecen tres temas como principales: 1) la identidad del diácono 2) la esposa y familia del diácono y 3) la renovación de la Iglesia.

La preocupación constante del tema de la mujer y la familia estaría indicando la necesidad de profundizar un aspecto muy nuevo en la vida de las personas que han accedido al Orden Sagrado en la Iglesia Católica.

La mujer del diácono es un nuevo rol en el marco de las relaciones sociales en el ámbito eclesial. Este rol se caracteriza por ser algo no establecido anteriormente, y significa quebrar una larga tradición de "celibato" para quienes ejercían ministerios principales. Este rol no cuenta con "experiencias previas" y, por tanto se está construyendo con la experiencia actual. Pero a su vez este tema parecería que también debe ser integrado -casi podría decirse "elaborado" por las otras personas que se relacionan directamente, es decir, no sólo los mismos diáconos permanentes sino también los sacedotes y obispos, y los laicos en general. Para los diáconos, desde el punto de vista familiar significa romper con el mandato "de la casa al trabajo y del trabajo a la casa", para incorporar el servicio comunitario como una dimensión más de la vida familiar.

La búsqueda insistente de la identidad diaconal (en cuanto identidad social) puede relaciomarse con cierto grado de inseguridad en el reconocimiento. Ello se vincula, entre otros aspectos, a la novedad de ser un clérigo casado y las dudas acerca de cómo integrar dos realidades diferentes que hasta ahora se habían mantenido separadas. Por ello también podría decirse que desde el punto de vista social el rol del diácono también "se está construyendo".

  1. DIACONADO PERMANENTE Y VIDA FAMILIAR

Los casos estudiados en Argentina se presentan según cuatro diferentes aspectos.

  1. Composición familiar

En cuanto a la composición familiar los aspectos más relevantes son los siguientes: 1. Una mayoría absoluta de diáconos permanentes casados (96%). 2. La mayoría de los matrimonios (39%) se casaron en la década del 60, lo cual hace presumir que un gran porcentaje de ellos supera los 30 años de casados. 3. Tanto en los diáconos consultados de la Argentina y una muestra de España, se constata que en su mayoría los diáconos tienen hijos de mayor edad.

Desde la perspectiva teórica, el diaconado supone la incorporación de un nuevo elemento en una situación familiar establecida, dada la gran cantidad de años de matrimonio y la edad de los hijos. Ese elemento nuevo implica, para el diácono, tomar nuevos roles en situaciones específicas, pero para la familia se trata de incorporar un componente que inicialmente no estaba previsto en las pautas de comportamiento correspondientes al matrimonio y la familia.

  1. Vínculos familiares

Los diáconos fueron consultados acerca de cómo influyó en su vida matrimonial y en la relación con los hijos su servicio como diácono.

Los resultados son los siguientes:

Cuadro 1 Tipo de influencia del diaconado en la vida familiar (Numeros absolutos y porcentajes)

Tipo de Influencia En la vida En la matrimonial relación con los hijos N % N % Muy positiva 28 39% 15 21% Positiva 33 46% 40 56%

No influyó 4 6% 8 12% Negativa - 1 1% Muy negativa - - - - Otra forma 2 3% - - NS/NC 4 6% 7 10% TOTAL 71 100 71 100

Las respuestas son predominantemente de tipo positivo, y especialmente en la relación matrimonial donde el 85 % de las respuestas se concentran en los ítems "muy positiva" (39%) y "positiva" (46%), aunque el porcentaje correspondiente a éste último es sólo es levemente superior (7%). En cambio, la diferencia entre "muy positiva" (21%) y "positiva" (56%) es significativa en lo que se refiere a la relación con los hijos (34%), a lo que debe agregarse también el 12% de respuestas de la categoría "no influyó" comparada con el 6% en el matrimonio. Estos resultados permiten afirmar que las relaciones familiares presentan una situación más favorable con la esposa que con los hijos.

Si se analizan las opiniones de los diáconos permanentes acerca de los aspectos positivos y negativos en su vida matrimonial y en su relación con los hijos, se observa que en algunos casos se mantiene una tensión entre el compañerismo y la falta de tiempo.

Posiblemente el tema de la familia sea uno de los puntos más críticos del diaconado, en tanto se trata de mantener la armonía, entre el sacramento del matrimonio y el sacramento del orden. Esta tensión posiblemente sea una de las razones por las cuales entre los temas que aparecen como principales en la reflexión diaconal se reiteran el de la identidad del diácono y la presencia de la mujer. Una situación similar se constata entre los diáconos hispanos de EE.UU. Al respecto es interesante la siguiente afirmación: " El campo de la vida familiar es el que provoca más tensión y conflicto. Aunque las estadísticas extraídas de las respuestas de marido y mujer indican que el diaconado ha sido más bien una gran bendición en la vida matrimonial y familiar, aún se nota una inquietud a través de los comentarios de las esposas que hacen cuestionar su validez. Lo que más se cuestiona es el porqué no aparece más una expresión de descontento, por las tensiones que se viven a causa de las exigencias del ministerio diaconal (...)." (Pineda Escamilla, 1995: IX). En el mismo sentido puede considerarse la opinión de la esposa de un diácono de EE.UU. , quien dice que después de la ordenación ella se dió cuenta que durante la formación no se habla de los aspectos que pueden ocasionar tensiones en la familia. Se refiere especialmente a la demanda de tiempo, o períodos fuera del hogar y lejos de la familia; y que la energía y la atención que el diácono brinda a su ministerio a veces es necesaria en el hogar (Koebel, noviembre 1990: 36). Otro aspecto que parece importante es el que se refiere a la manutención familiar, pues en realidad por el Derecho Canónico se establece que los diáconos permanentes "por ejercer o haber ejercido una profesión civil, ya reciben una remuneración, deben proveer a sus necesidades y a las de su familia con lo que cobren por ese título" (Canon 281 *3). 5

En resumen, los aspectos más relevantes de los vínculos familiares son los siguientes:

  1. Los diáconos opinan que el servicio diaconal influyó positivamente en su vida familiar, pero en forma más favorable en la relación matrimonial que con los hijos. 2. Tanto algunos diáconos como algunas esposas expresan que uno de los problemas o las tensiones que se generan en la vida familiar es el escaso tiempo dedicado a ella.

Desde una perspectiva teórica puede interpretarse que la tensión deriva del contraste entre las definiciones formalizadas y tradicionales (se espera que el marido pase todo el tiempo posible con su mujer, especialmente los días no laborables, que vayan juntos a misa, etc.) y los nuevos roles el marido (disponible para ayudar al prójimo en todo momento; durante la misa el marido está en el altar y la esposa entre los fieles). También puede afirmarse que el nuevo elemento -el diaconado- tiene un impacto desigual en la vida familiar. Es más favorable para el matrimonio en sí que para la relación con los hijos. Parecería que es más fácil acordar y definir nuevas pautas con los adultos, referentes a la distribución de roles de la estructura familiar, especialmente cuando las nuevas pautas son bastante diferentes de las más generalizadas en la sociedad.

  1. c) La doble sacramentalidad

Desde nuestra perspectiva sociológica, los siguientes interrogantes presentan especial interés: ¨Cuántos años de casados tenía el matrimonio cuando el diácono se ordenó? ¨Cómo influye en los vínculos familiares? Para profundizar estos interrogantes se ha considerado primero las respuestas a esta última pregunta y se las ha analizado teniendo en cuenta la cantidad de años de matrimonio en el momento de la ordenación.

Cuadro 2 Distribución de la opinión acerca de cómo influyó el diaconado en el matrimonio por años de matrimonio en el momento de la ordenación (Porcentajes y números absolutos)

1 -20 años 21 y más No R/ No años corresp.

Muy positiva 28% (7) 47% (21) Positiva 48% (12) 47% (21) No influyó 12% (3) 2% (1) Negativa 4% (1) Muy negatiyva No S/No corresp. 8% (2) 4% (2) 100 (1) TOTAL 100 (25) 100 (45) 100 (1)

Puede observarse que las respuestas se focalizan en los ítem "muy positiva" y "positiva", las otras son muy escasas. Es muy significativa la diferencia que se presenta en el ítem "muy positiva" entre los que tenían 21 años o más de matrimonio cuando el esposo se ordenó diácono (47%) y los que tenían menos años de matrimonio (28%). Este resultado permite pensar que el diaconado es algo muy beneficioso para el matrimonio cuando éste ya está en su plenitud (la relación personal ha madurado y los hijos son bastante grandes y bastante independientes).

La misma pregunta, pero en relación con los hijos, permite detectar una situación más compleja.

Cuadro 3 Distribución de la opinión acerca de cómo influyó el diaconado en la relación con los hijos por años de matrimonio en el momento de la ordenación (Porcentajes y números absolutos)

1 -20 años 21 y más No Resp./ años No corresp.

Muy positiva 16% (4) 24% (11) Positiva 48% (12) 62% (21) No influyó 20% (5) 7% (3) Negativa 4% (1) Muy negativa No S/No corresp. 12% (3) 7% (3) 100 (1) TOTAL 100 (25) 100 (45) 100 (1)

En primer lugar es necesario advertir que la concentración de las respuestas presenta variaciones; especialmente, se elevan los porcentajes correspondientes a "no influyó", lo cual puede estar disimulando respuestas de opinión desfavorable. El otro aspecto por considerar es que las proporciones correspondientes a "positivamente" son mucho más altas que las referentes a "muy positivamente", lo cual estaría indicando que en su mayoría la situación no es "óptima". Sin embargo, lo que nuevamente se constata es que la mayor cantidad de años de matrimonio en el momento de la ordenación es una condición favorable.

En resumen, se observan los siguientes aspectos:

  1. El 62% de los casos estudiados tenía más de 21 años de casados cuando el esposo se ordenó diácono.
  2. El diaconado tiene una influencia más favorable en la relación matrimonial cuando los diáconos se ordenaron después de 21 años de casados, lo que supone que la familia estaría en plenitud.
  3. También la mayor cantidad de años de matrimonio al ordenarse influye favorablemente en la relación con los hijos, pero en menor medida que en la relación matrimonial.

Desde una perspectiva teórica el tipo de inserción del diaconado como nuevo elemento en la estructura familiar se relaciona con el momento del ciclo de vida familiar. Se ha visto que la inserción es más favorable cuando se ha alcanzado la etapa de plenitud (KirkPatrick, 1963: 138; Mac Iver y Page, 1960: 251). El matrimonio ya ha cumplido un ciclo largo (en nuestros datos, 21 años), lo que implica que ambos han alcanzado madurez como pareja matrimonial y superado las principales etapas correspondientes a la crianza de los hijos. Puede afirmarse que la adaptación demostrada por la esposa se relaciona con el hecho que su rol previo -los modos de comportamiento que le corresponden- se desempeña con seguridad, y por tanto está claramente delineado. Desde esa firme identidad puede ir aproximándose a otras situaciones en las que va asumiendo nuevos roles. En cambio, es posible afirmar que los hijos de estos diáconos no están tan afirmados en su rol, y por tanto la relación es más improvisada y menos pautada. Al respecto debe tenerse en cuenta que ésta es una "primera generación", y por tanto ni hijos ni padres diáconos tienen modelos de referencia en su propio ámbito eclesial.6

  1. Modelos de identidad

La identidad implica una formulación de sí mismo, lo cual incluye un ideal. Por ello se le pidió a los diáconos consultados que definieran en pocas palabras las características ideales del diácono, la esposa y los hijos.

Esas expresiones se clasificaron en cuatro grandes categorías: 1) las que consideraban principalmente aspectos religiosos, 2) las que consideraban principalmente aspectos sociales, 3) las que consideraban al mismo tiempo aspectos religiosos y sociales, y 4) el resto (principalmente aquellos casos que no formularon respuestas).

A continuación se presentan, en primer término, las cifras referentes al tema.

Cuadro 4 Características ideales del diácono, su esposa e hijos definidas por los diáconos (Porcentajes y números absolutos)

Diácono Esposa del Hijos del Diácono diácono % N % N % N Aspectos 34% 24 23% 16 23% 16 religiosos Aspectos 55% 39 63% 45 59% 42 sociales Ambos aspectos: 3% 2 4% 3 4% 3 religiosos y sociales Otros 8% 6 10% 7 14% 10 aspectos/no contesta TOTAL 100 71 100 71 100 71

En general se destacan los aspectos sociales, y le siguen los religiosos.

Los porcentajes de los aspectos religiosos predominan en los diáconos (34% en los diáconos, 23% en esposas e hijos).

Los porcentajes de los aspectos sociales predominan especialmente en las esposas (63%), y en menor medida en los hijos (59%) y, los diáconos (55%)

Es necesario tener en cuenta también los porcentajes correspondientes a los que no contestaron, especialmente en el caso de los hijos, que se eleva al 14% lo que podría estar indicando cierta indefinición respecto del modelo de los hijos.

Las diferentes menciones de tipo religioso ponen de manifiesto los núcleos centrales del diácono, lo que les da sentido y, por tanto los fundamentos principales. Las características sociales explicitan algunos rasgos deseables referidos al buen comportamiento en la vida social. Pero en ambos aspectos surge una pregunta significativa para nuestro análisis: ¨Qué lugar ocupa la familia en el diácono permanente?

A fin de responder a este interrogante se han considerado referencias acerca de la familia, en cuanto a los distintos roles familiares o a la familia misma en general.

Cuadro 5 Referencias concernientes al modelo ideal de diácono por tipo de características (porcentajes y números absolutos)

Referencias del Característi- Característi- diácono permanente cas Religiosas cas sociales Con menciones 25% 6 31% 12 familiares Sin menciones 75% 18 69% 27 familiares TOTAL 100 24 100 39

En el conjunto de las 63 menciones predominan las que no incluyen a las familias o sus diferentes roles (18+27= 45; 72%).

Las escasas menciones que tienen en cuenta a la familia (6+12= 18; 28%) presentan aun menor proporción entre las menciones que se clasificaron como características religiosas. Estas escasas menciones acerca de la familia, pueden interpretarse como cierta separación del diácono de la vida familiar. Es decir, el diaconado en muchos casos pondría ciertas barreras a la vida familiar, en la medida en que no forme parte de los universos de significado referentes a la diaconía.

Teniendo en cuenta esos diferentes aspectos se pueden sugerir diferentes modelos referentes a la integración de los dos roles: el de diácono y el de padre/esposo en un contexto social más amplio. Los modelos son los siguientes:

  1. I) Modelo Integral: Desarrollo personal de todos

Aceptación de la familia del diácono, respetando y cuidando a la esposa y/o a los hijos en sus desenvolvimiento propio.

  1. II) Modelo presbiteral

Indiferencia ante la familia del diácono: los diáconos mismos y/o sus roles complementarios -sacerdotes, obispos, otros diáconos, los laicos en general- no tienen en consideración a la familia para programar las actividades, correspondientes a su desempeño.

Lo perciben como si fuera soltero.

III) Modelo diaconocéntrico

Subordinación de la familia del diácono, en cuanto se solicita que los integrantes acepten, consideren, al diácono y se mantengan alerta a sus necesidades.

  1. IV) Modelo impreciso

Confusión ante la internalización de una identidad poco definida y en cuanto al aspecto exterior falta de diferencia entre laicos y clérigos. Por tanto, da lugar a sentimientos de inseguridad ante la falta de reconocimiento.

Es posible pensar que cualquiera de los modelos formulados soporten menos tensiones y dificultades cuando el esposo se ordena diácono después de muchos años de matrimonio, lo cual en los diáconos consultados coincide con los de mayor edad. Esta característica no se debe sólo a que las demandas familiares son menores, en cuanto la etapa de mayor exigencia en la educación de los hijos ya ha pasado, sino porque, actualmente los más jóvenes, además de encontrarse en un momento de gran requerimiento familiar, se insertan en un mundo que presenta pautas muy diferentes de las de años atrás. Entre ellas cabe mencionar:

* La demanda al padre de mayor presencia en el hogar para participar en la crianza de los hijos.

* La fuerte importancia otorgada al desarrollo independiente de la mujer.

* Las crecientes dificultades económicas para el mantenimiento del hogar.

BIBLIOGRAFIA

BERGER P. LUCKMANN T.: "La construcción social de la realidad." Amorrortu. Buenos Aires. 2da edición. 1972.

BOLETINES de DIµCONOS:

-IV Encuentro Nacional de Diáconos: María estrella de la Evangelización San Antonio de Arredondo/Córdoba 8-10 de julio de 1988.

-Diáconos Zona Sur: "En las Cercanias de Oberá", Morón 1991.

-V Encuentro Nacional de Diáconos, Oberá, Misiones. Buenos Aires. 1991.

CLARK, JUDY: "Formation with a Family Perspective" en Deacon Digest. Volume 12 Number 2. March/April 1995. Wisconsin USA.

CONCILIO VATICANO II: Lumen Gentium, Constitución Dogmática del Concilio Vaticano II sobre la Iglesia

  1. UNIVERSIDAD DE NAVARRA. FACULTAD DE DERECHO CANàNICO: Código de Derecho Canónico: Edición bilingue y anotada. Ediciones Universidad de Navarra, S.A. Pamplona 1987

DENIAU, FRANCIS: "Mille diacre en France" en Etudes. París. 1995.

FUSI-PECCI, ODO, Vescovo di Senigallia: Itinerario al Diaconato Permanente. Edizioni Salcom. Brezzo Di Bedero. 1985

KIRKPATRICK, CLIFFORD: The Family, as process and institution The Ronald Press Company. New York. 1963 Second Edition.

KOEBEL LAURA: "Ministering to Each Other" en Deacon Digest. Volume 7 Number 4. November 1990. Wisconsin USA.

MAC IVER R.M., PAGE, C.H. "Sociologia". Ed TECNOS. Madrid. 1960.

O¥ATIBIA AUDELA, IGNACIO: "El diaconado en la Historia de la Iglesia", en COMITÉ PARA EL DIACONADO/CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAñOLA: El Diaconado de la Iglesia de España, Editorial de la Conferencia Episcopal Española. Madrid, 1987.

PINEDA ESCAMILLA, ANA MARIA: Los diáconos permanentes hispanos en los Estados Unidos. Extracto de la tesis doctoral. Facultad de Teología Universidad Pontificia de Salamanca. España Diciembre de 1991.

STAPLES, CLIFFORD L. Y MAUSS, ARMAND L.: "Conversion or Commitment? A reassesment of the Snow and Machalek Approach to the Study of Conversion" en Journal for the Scientific Study of Religion, 1987.

-SWANSON GUY E.:"Interacción Simbólica" en SILLS, DAVID: Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales: Volumen 6. Ed. Aguilar. Ed. Española. Madrid. 1979.

TRAVISANO, RICHARD V.: "Alternation and Conversion as Qualitatively Different Transformations" en Social Psychology through Symbolic Interaction . Stone,G P, Farberman, H.A. eds Naltham, 1970

-TURNER RALPH: "Aspectos Sociológicos" en ED. David S Sills: Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales. Volumen 7. Ed. Aguilar. Ed. Española. Madrid. 1979. _______________________________

NOTAS

1 Departamento de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, Pontificia Universidad Católica Argentina,

2 Desde una perspectiva histórica en el diaconado se pueden distinguir dos orígenes en sus funciones: uno muy remoto en los Hechos de los Apostóles (6:1-6). ante la necesidad de "servir las mesas" (en razón del suministro cotidiano para las viudas) como dice el texto bíblico. Al respecto, los apóstoles después de orar, impusieron las manos a siete varones elegidos por la comunidad, a fin de constituirse en colaboradores para la atención de las necesidades pastorales. (Jedin, 1980: 133; Sobrino, 1986: 53-58.) El otro es contemporáneo y acontece en el Concilio Vaticano II. La restauración del diaconado permanente acaece en septiembre de 1964.

Los antecedentes más relevantes de esta decisión diversas solicitudes. Estos pedidos se originan en la necesidad de personas que estén al servicio para atender circunstancias críticas: la enfermedad, la marginación, la muerte, la pobreza, el dolor y colaborando en las actividades diocesanas de acuerdo con las distintas necesidades pastorales. (Deniau, 1995: 523; Hofner, 1962: 15-16; Fussi-Pecci, 1985: 26-35; Oñatibia Audela, 1987: 110-112).

3Cabe mencionar que en ese momento los diáconos permanentes en todo el país eran aproximadamente 240, de manera que los diáconos consultados constituían casi el 30 % del total. Dado que la muestra no es probabilística, esos diáconos se encuadran en lo que se denomina muestra accidental en cuanto se establece por la posibilidad de acceder a los casos de interés para la investigación.

4 Entre esos Encuentros se destacan los siguientes: Encuentros Nacionales de San Antonio de Arredondo/Córdoba (1988) y Oberá/Misiones (1991). Encuentros interdiocesanos en Lomas, Morón, Quilmes (1989). Encuentros diocesanos en Morón (1988, 1990, 1991) y Quilmes (1989). Encuentros de Formación en Santa Fe (1992) y Buenos Aires (1995). Encuentro Latinoamericano en Bogotá (1995). Ordenación de diáconos en Lomas de Zamora (1996).

5 Por ello, según lo que se ha indagado, algunos diáconos no reciben ningún tipo de ayuda económica. Es más, ellos mismos se hacen cargo hasta del costo del transporte que su diaconía le exige. Pero también se presentan otras dos situaciones diferentes. Uno es el caso de los diáconos que reciben una mínima ayuda para los gastos básicos, y otro -que parece no son muchos- el de los que reciben una ayuda económica que oscila entre los 100 y 200 pesos.

6 Al respecto es interesante la propuesta de la presidente de una asociación norteamericana de familias de ministros católicos. Señala que la formación del diácono debe hacerse con una perspectiva familiar. Para ello es importante reconocer que está sometida a tensiones, y por tanto, en el programa de formación deberían incluirse también el desarrollo de habilidades para manejar las tensiones familiares y mejorar la comunicación familiar, así como tener en cuenta las diferentes necesidades de los individuos y las familias según la etapa de su ciclo familiar. (Clark, Deacon Digest march/april, 1995: 25)

 

Tomado: http://www.equiponaya.com.ar/congresos/contenido/religion/22.htm