Diác. Gonzalo Eguía

Coordinador de Servir en las periferias

Bilbao, España,

1º de febrero de 2018

Diáconos indígenas, el fruto de la inculturación de la Iglesia

En el empeño por cumplir su misión la Iglesia ofrece a todas las culturas la riqueza del Evangelio, de este modo evangeliza las culturas. Del mismo modo y al mismo tiempo, percibe la necesidad de inculturar el Evangelio. Es una conclusión del misterio de la Encarnación, de Aquel que tomó nuestra condición, nuestra carne y se hizo uno de los nuestros en todo igual a nosotros, excepto en el pecado.

Sentimos una profunda alegría cuando estos procesos de inculturación evangélica acompañan el vivir cotidiano de los hombres y mujeres de este tiempo, de forma especial cuando se tratan de culturas milenarias, originarias, en tantos casos minoritarias y no reconocidas en su dignidad humana y cristiana. Un ejemplo elocuente es el de los pueblos indígenas del Amazonia. A ellos se ha dirigido de forma específica el Papa en su reciente viaje apostólico a Perú, que nos ha proporcionado una alegría doble. Por un lado, ver al Papa dirigirse a esos pueblos, escuchándolos en sus propias lenguas, con sus arraigadas tradiciones y costumbres, reclamando el valor de la tierra, de su historia, de su lengua, como el que reclama el reconocimiento del amor de una madre. Por otro lado, el reconocimiento por parte del Papa del ministerio diaconal que florece inculturado en medio de aquellos pueblos antiquísimos.

El vicario apostólico de Puerto Maldonado nos ha hecho llegar la impresión del Papa Francisco en este encuentro con los pueblos indígenas de la Amazonia: “Al Papa le impresionó ver diáconos indígenas”. Monseñor Martínez de Aguirre se refería al momento en que presentó al Papa a unos diáconos permanentes indígenas, “eran achuar, del vicariato apostólico de Yurimaguas. Le expliqué que formaban parte de la estructura de la Iglesia desde su propia identidad. El Papa se quedó impresionado y los puso de modelo luego en el encuentro con los obispos. Nos está diciendo que quiere una Iglesia inculturada, y que la Iglesia también necesita ver el rostro de Cristo desde los pueblos indígenas”.

Después de veinte años siguen siendo actuales las palabras que el obispo de San Cristóbal de las Casas (Chiapas, México), monseñor Samuel Ruiz García, escribía cuando presentaba el Decreto de promulgación del “Directorio diocesano para el diaconado indígena permanente” (1998), con las siguientes palabras: “Sentimos el peso de nuestra responsabilidad no sólo para traducir a nuestra realidad indígena diocesana al Directorio Nacional para el Diaconado Permanente; sino también conscientes de prestar un servicio a otras Diócesis en México y a nuestro Continente, y contribuir al urgente surgimiento del sacerdocio indígena, según las perspectivas del Concilio Ecuménico Vaticano II… Varios pastores en el Continente, cargamos en nuestros corazones la angustia de ver cómo nuestros hermanos indígenas, maduros en la fe, agotan su esperanza de tener sacerdotes y ministros que florezcan dentro de su cultura, y que de esta manera se termine una etapa de Iglesia colonial, a tenor de lo que el Concilio Ecuménico Vaticano II auguraba. Si el esfuerzo que hacemos para formalizar una experiencia que sentimos significativa dentro de la Iglesia, contribuye a que se dé un paso en el proceso del surgimiento de Iglesias Autóctonas, por bien retribuidos damos dichos esfuerzos”- El Directorio Diocesano para el diaconado indígena que promulgó Monseñor Samuel Ruiz García, pretendía ser un medio de inculturación evangélica. Una lectura del mismo nos puede servir para conocer y reconocer el esfuerzo de una iglesia local para responder a la misión evangelizadora, incluso desde la promoción de ministros ordenados autóctonos -en este caso diáconos permanentes-, y por ser fiel al Evangelio del Señor, desde la realidad local de aquellos pueblos indígenas. La imagen de la portada nuestro Informativo, que ilustra también el Directorio, es la de “El servidor verdadero. Halach winik”, junto a ella se puede leer: “Aquí se ha insertado un sello en forma de cruz, la cual tiene su propio sentido cultural maya. Sin embargo, la hemos puesto dándole también un significado de inculturación. Un Diaconado, realizado a partir de la tradición cultural indígena lleva, como lo ha dicho frecuentemente S.S. Juan Pablo II, a una Iglesia y un Evangelio radicados en la vida y en el corazón del pueblo. (Bajorrelieve en Palenque) (Cfr. P. 62)”.

Como Equipo de Redacción y Coordinación recordamos las palabras que escribíamos en la editorial del 1º de marzo de 2016, y que estos días resuenan de una forma especial: “Tomemos nota todos los diáconos, el reto de la inculturación nos apremia. Se trata de reconocer lo bueno de cada cultura, de valorarla e incluso amarla, sea esta rural o urbana, de tradición creyente o increyente, tradicional o postmoderna, de rastrear los signos de la presencia de Dios en cada cultura, para poder evangelizar las culturas e inculturar el Evangelio”.

Nuestro Informativo de este mes aporta el Mensaje del Para Francisco para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2018. Desde Roma nos llega también la noticia de que los diáconos de la Ciudad Eterna han apoyado el espectáculo de circo para personas sin techo, pobres y refugiados, invitados por el Papa, su obispo.

Coincidiendo con el viaje apostólico del Papa a Chile y Perú, la corporación chilena LATINOBAROMETRO ha publicado un informe titulado “El Papa Francisco y la religión en Chile y América Latina. Latinobarómetro 1995-2017", se trata de una encuesta de opinión que representa la población de 18 años en más de 18 países de América Latina.

El Centro de Formación del CELAM, CEBITEPAL, publicita la nueva convocatoria del Diplomado en Teología del Diaconado Permanente que se llevará a cabo entre el 19 de febrero y el 2 de marzo.

Se recoge la noticia de la conclusión de Asamblea de socios de la Asociación “Servir en las periferias”, en la que se aprobó el Balance Económico del año 2017, así como el Presupuesto para 2018.

Publicamos la última entrega del Informe “Un retrato del diaconado permanente en Estados Unidos (2014-15)”, en el que se destaca que la formación que reciben los diáconos tras la ordenación es impartida en español en el 16% de los casos. Desde este país se informa también de la publicación de la web oficial del Congreso sobre el Diaconado Permanente, que se llevará a cabo con motivo del 50º Aniversario de la restauración de este ministerio.

En nuestra Sección “Retazos del diaconado Iberoamericano” se muestran las experiencias del diaconado en las diócesis de Bogotá -Colombia-, y San Cristóbal de Las Casas -México-.

En el apartado de “Publicaciones” destaca la publicación, por parte de la Editorial de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil -CNBB-, del “Itinerario Formativo para el año Propedéutico para los diáconos permanentes”. En este mismo campo se informa de la puesta en marcha de la realización de una bibliografía sobre el tema diaconal.

Es de interés el testimonio del candidato al diaconado permanente que se prepara para recibir este ministerio ordenado tras su estancia en prisión.

Destacan dos ordenaciones de diáconos latinos en territorios no iberoamericanos, la primera de ellas en Oslo -Noruega-, y la segunda en Vancouver -Canadá-.

En medio de este mes que hoy estrenamos comenzaremos a vivir la experiencia de la renovadora Cuaresma, a todas y todos os deseamos un buen camino hacia la Pascua.

En nombre del Equipo de Redacción y Coordinación, un fraternal abrazo.