Enviado por: Víctor Loaiza

El Obispo de Culiacán, en el estado de Sinaloa (México), Mons. Jonás Guerrero Corona, presidió el pasado 28 de enero la ordenación de 15 nuevos diáconos permanentes a quienes alentó a ejercer su misión con caridad, explicándoles en qué consiste ésta.

En su homilía, Mons. Guerrero explicó que un diácono permanente no es lo mismo que un sacerdote. Siendo “ministro de la Palabra en todas sus dimensiones”, también se dedica a asistir cualificadamente al sacerdote en las celebraciones litúrgicas.

Un diácono permanente, dijo el Obispo, “presidirá la oración de los fieles en sus diversos modos, es ministro ordinario de la Sagrada Comunión, administrará el Bautismo, asistirá y bendecirá el Matrimonio, llevará el Sagrado Viático a los moribundos, y presidirá los ritos exequiales”.

Sin embargo, clarificó, a un diácono permanente no le corresponde “confesar, ni presidir la Eucaristía, ni celebrar la Unción de enfermos, todo esto es propio del presbítero y por supuesto del Obispo”.

A estos 15 diáconos permanentes, indicó, se les dará “solidez teológica, aceptación eclesial y credibilidad pastoral” en la diócesis.

Por otro lado, el Obispo de Culiacán también habló sobre cómo la virtud de la caridad debe ser “el centro del discipulado cristiano y es un don de Dios que requiere desarrollo, crecimiento y madurez”.

“Por eso, queridos ordenandos, ustedes. como varones probados en la capacidad de amar sirviendo en sus hogares, dinamizados por su amor esponsal, por su amor paternal y fortalecidos por su amor filial en su familia de sangre, llegan ahora a recibir la capacidad del Espíritu Santo para amar a la Iglesia desde y con amor diaconal, continuarán creciendo en la vivencia de su doble sacramentalidad: marital y diaconal”, expresó.

Mons. Guerrero finalizó su homilía animando a los diáconos a ejercer su ministerio en “bien de los más necesitados, recordando que cuando se atiende a los más pobres es señal inequívoca de que el Reino de Dios ha llegado”.

 

Tomada de: www.aciprensa.com/