El obispado castrense de Argentina despide al general de brigada y diácono permanente Juan Carlos Cordini

A los 71 años, falleció este martes 7 de junio, en el Hospital Militar Central de la ciudad de Buenos Aires, el General de Brigada (R) y diácono permanente del obispado castrense, Juan Carlos Cordini. Sus restos fueron velados en el Regimiento de Infantería 1, Patricios y la misa exequial fue presidida por el administrador diocesano del obispado castrense, monseñor Pedro Candia y concelebrada por los capellanes de la zona Buenos Aires.

Juan Carlos Cordini nació en la ciudad de Buenos Aires el 2 de marzo de 1945, bautizado en la parroquia Nuestra Señora de Luján Castrense y confirmado en 1953 en la parroquia Santa Elena. Contrajo matrimonio con Dora Lía Acuña el 21 de junio de 1968 en la catedral de Catamarca y era padre de dos hijos, un varón y una mujer.

Cursó sus estudios en el Colegio Militar de la Nación de donde egresó en el año 1966, perteneciendo a la Promoción 95. El 31 de diciembre de 1996 ascendió al grado de General de Brigada y se retiró del Ejército en el 2002 pero hasta su fallecimiento seguía desempeñándose como presidente de la Comisión del Arma de Infantería “Inmaculada Concepción”, y era muy respetado por sus camaradas.

El obispado castrense destacó que el diácono Cordini, de vida familiar ejemplar, se caracterizó por su cercanía a los fieles y trato amable y servicial. Fiel colaborador laico allí donde le tocó ejercer su mando como militar, acompañó a los sacerdotes en su acción apostólica.

Al momento de retirarse del Ejército -señalan desde el obispado-, y luego de una profunda maduración y reflexión, decidió prepararse espiritual e intelectualmente para servir como diácono permanente al servicio de la Iglesia castrense.

El 24 de septiembre de 2009 fue admitido al ministerio del lectorado y 28 de junio de 2011 se le confirió el ministerio del acolitado. El 8 de mayo de 2013, solemnidad de Nuestra Señora de Luján, en la iglesia catedral castrense Stella Maris, fue ordenado diácono permanente de manos del obispo emérito monseñor Antonio Juan Baseotto.

En sus exequias monseñor Candia destacó que el trabajo pastoral de Cordini “se concentraba principalmente en distintas actividades con personal del Ejército, pero su disposición y servicio, lo llevaban allí donde se lo requería, siendo un ejemplo acabado de discípulo abnegado al auxilio de los fieles”.+