Hoy, La Paz hará honor a su nombre, se vestirá de blanco y respirará sosiego y fe porque cientos de miles de personas recibirán a Francisco, el líder de la Iglesia Católica, Vicario de Cristo, representante de Pedro en la tierra y mensajero de alegría y paz en el mundo.

Cuando el reloj marque las 16. 15 horas y el Sumo Pontífice descienda del Pastor Uno en el hangar Presidencial del Aeropuerto Internacional de El Alto iniciará la visita más esperada del año: Francisco estará por primera vez en Bolivia.

La histórica visita del representante católico fue esperada por más de diez millones de bolivianos y movilizó a todo el aparato estatal boliviano, a las gobernaciones y municipios de La Paz, El Alto y Santa Cruz, regiones donde hará presencia el Santo Padre.

Al menos, 950 personas, entre autoridades de la Iglesia Católica, gobernantes y representantes de la sociedad, rodearán su presencia en el palco que se le preparó en el campo dispuesto para su llegada, desde donde el papa Francisco pronunciará un saludo al pueblo de La Paz.

Después, el papa Francisco efectuará un recorrido de alrededor de 100 minutos en el papamóvil hasta la ciudad de La Paz, efectuando en el trayecto de la autopista una parada para bendecir el lugar donde ha sido encontrado el cuerpo inerte del sacerdote Luis Espinal Camps, quien fue asesinado en marzo de 1980.

Proseguirá su recorrido hasta el Arzobispado de La Paz, situado en la calle Ballivián, donde se reunirá con los obispos de la Iglesia Católica de Bolivia. Luego, se trasladará al Palacio de Gobierno, para sostener una reunión privada, de 50 minutos, con el presidente Evo Morales.

El embajador de Bolivia en el Vaticano, Armando Loaiza, informó a EL DIARIO que los temas que abordarán el presidente Morales con el papa Francisco serán variados, pero no se tiene una agenda oficial y tampoco se confirmó si Morales le pedirá a Francisco que interceda por Bolivia en la demanda marítima con Chile.

Más adelante, en la plaza Murillo recibirá honores del regimiento militar de Los Colorados, a tiempo de dirigirse a la Catedral Metropolitana, donde dirigirá una breve alocución reflexiva a los asistentes y, a través de los medios de comunicación, al pueblo de La Paz.

A las 18.30 horas, el papa Francisco partirá al aeropuerto de El Alto, para dirigirse a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. En esta capital se dirigirá directamente a la casa del cardenal Julio Terrazas, quien se encuentra delicado de salud. El Pontífice pasará la noche en la casa del cardenal.

RECONCILIACIÓN

En el sector político boliviano, la llegada del Papa tiene un doble significado. Según la oposición, la presencia de Francisco es utilizado de forma política por el presidente Evo Morales, quien, en anteriores ocasiones, expresó su deseo de “sacar a la Iglesia Católica de Bolivia”. El Mandatario, desde que asumió la administración estatal, tuvo varios desacuerdos con la Curia.

A la vez, Leonilda Zurita, presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental de Cochabamba, afirmó que los desacuerdos con los católicos fue por culpa de “algunos curas que pretenden hacer política”. Más allá de una “reconciliación”, para Zurita lo importante ahora es que esos representantes católicos “reflexionen” sobre sus presuntas posturas “políticas”.

En tanto, la diputada de UD, Jeanine Añez, afirmó que la intención del Gobierno es favorecerse de forma política con la presencia de Francisco, pero que “el pueblo boliviano puede diferenciar y evaluar esa actitud”.

Para la senadora del partido Demócrata Cristiano, Patricia Gómez, lo más relevante es que los bolivianos reciben a Francisco con fe y que, más allá del protocolo, “el Papa conoce nuestra realidad, sabe cómo vivimos, sabe los problemas que tenemos y sabe perfectamente en qué momento de nuestra vida democrática estamos; entonces, el mensaje que va a emitir será muy importante para todos los bolivianos”.

ACERCAMIENTO

Después de muchos años de distanciamiento, la cúpula de la Iglesia Católica y el gobierno del presidente Morales trabajaron juntos, coordinando y organizando la llegada del papa Francisco a Bolivia. “Esta es una señal positiva que Bolivia debe aprovechar en el ámbito de la diplomacia y política internacional”, declaró el constitucionalista Williams Bascopé.

El jurista se refirió también al contenido político-social de la llegada del Sumo Pontífice, entre los cuales destaca que Francisco es el primer Papa latinoamericano y que conoce muy bien la realidad de esta región del continente porque, por ejemplo, vivió en carne propia la época de las dictaduras.

“La llegada del papa Francisco marca un hito histórico. Bajo este contexto, el Estado tiene la posibilidad de llegar a ciertos acuerdos con la Iglesia Católica y mostrar que el país tiene y garantiza esa libertad de religión, especialmente en el tema católico”, afirmó Bascopé.

ESTADO Y RELIGIÓN

El artículo 4 de la Constitución Política del Estado dice: “El Estado respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales de acuerdo con sus cosmovisiones. El Estado es independiente de toda religión”.

Esta es una de las grandes diferencias entre la actual CPE y la anterior donde decía que el Estado boliviano adoptaba la religión Católica Apostólica y Romana como la oficial, pero respetando a las otras creencias, aunque la oficial era la católica. Sin embargo, en la Asamblea Constituyente, después de un debate y varias posiciones, se ha determinado que no debería existir una religión oficial para el Estado.

“Las nuevas tendencias de carácter constitucional, indican que el Estado debe ser independiente de todo tema religioso respetando que cada ciudadano tenga su orientación y su creencia”, afirmó Bascopé.

Sin embargo, con la llegada del Sumo Pontífice, el Gobierno reconoció que en Bolivia más del 60 por ciento de la población es católica.

ALIADO

La llegada del papa Francisco, además de tener una trascendencia religiosa y espiritual, tiene otras características en el ámbito político, según la lectura del constitucionalista Bascopé.

“Al Gobierno le interesa tener un aliado político en varios aspectos: primero y sobre todo en el aspecto político y estratégico de la demanda marítima. Necesitamos que el Vaticano de alguna forma se pronuncie y muestre algún afecto por nuestra reivindicación marítima”.

Como segundo aspecto, “al Gobierno le interesa mostrar que Bolivia, aparte de ser un país con millones de adherentes católicos, es un país donde supuestamente se tiene una alta institucionalidad democrática sobre los derechos humanos, comenzando por el respeto a la religión”.

El tercer aspecto está apuntando a que el Vaticano sea un aliado estratégico para muchas cuestiones de carácter diplomático a nivel internacional, desde las relaciones con los países europeos y con la primera potencia mundial, como es Estados Unidos.