Diác. Gonzalo Eguía.
Coordinador de Servir en las periferias
Bilbao, España, 1 de julio de 2016

 

En nuestras Iglesias locales la cuestión de la formación de los diáconos suele ser un tema recurrente, al que se reconoce como de máxima relevancia, y que casi siempre se muestra como un reto, tanto en su perspectiva inicial como permanente. El Informativo recoge las reseñas del XIV Encuentro Nacional de Directores y formadores de Escuelas Nacionalesde Brasil. Parece oportuno dedicarle esta sección a un esfuerzo tan considerable, que supone analizar en el momento eclesial actual qué formación es necesaria para los candidatos al ministerio diaconal y para los propios diáconos de aquel país.

El Encuentro fue organizado por la Comisión Nacional de los diáconos del Brasil (CND) y la Comisión Episcopal Pastoral para los Ministerios Ordenados y la Vida Consagrada (CMOVC) de la Conferencia Episcopal Brasileña, tuvo lugar entre el 30 de mayo y el 3 de junio, en Palmas, Tocantis (Brasil). Se dieron cita más de 90 personas (entre obispos, presbíteros, diáconos, candidatos, esposas y laicos) representando a las ochenta y cuatro escuelas diaconales brasileñas (http://www.cnd.org.br/escolas-diaconais).  El tema del Encuentro de este año fue “La misión del diácono en una Iglesia en salida” con el lema “Id, evangelizad”.

Brasil cuenta con más de tres mil diáconos. En el último año se ha constatado un aumento de la demanda de formación de los futuros diáconos, con el surgimiento de nuevas escuelas diaconales en varias diócesis brasileñas.

El Encuentro pretendía definir un plan de formación para que los diáconos brasileños puedan ser formados para el desempeño de su ministerio diaconal, en las nuevas fronteras de la misión, desde una visión de Iglesia en salida. El Documento de Aparecida y la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium orientaron las reflexiones y las comunicaciones.

Además de las diversas informaciones y comunicación de experiencias, fueron escuchadas tres comunicaciones. El P. Cesar Braga del CELAM habló sobre el “Diaconado en América Latina”, el Presidente de la CMOVC, Monseñor Pedro Brito diserto sobre el “Desafío de la formación”, y el Presidente de la Conferencia Episcopal Brasileña Monseñor Sergio da Rocha detalló los “Desafíos y perspectivas para el diaconado”.

Monseñor Sergio da Rocha situó el ministerio diaconal en el contexto eclesiológico actual liderado por el Papa Francisco, destacando cinco elementos de la Iglesia: la Misión, la Misericordia, la Pobreza, la Ministerialidad y la Santidad.

En esta situación planteó un decálogo de desafíos para el diaconado permanente que parte del reconocimiento de los dones personales, la formación académica y la experiencia profesional de cada uno de los diáconos. El decálogo recoge los siguientes aspectos: el equilibrio armónico de la triple ministerialidad (Liturgia, la Palabra, la Caridad) sin descuidar ninguna, o restringir a una sola. La formación que capacite a los diáconos para el ejercicio de la Caridad, el trabajo entre los pobres y en el mundo del sufrimiento humano.  La necesidad de un   diácono misionero en una Iglesia misionera. La valoración de los nuevos lugares donde se pueda prestar el servicio de la Palabra (medios de comunicación, escuelas, universidades, centros culturales, organismos públicos, Internet, las redes sociales…) para evangelizar.  El servicio de la Liturgia de forma mucho más amplia en la preparación y la experiencia de los sacramentos, acompañado con un estilo de vida acorde. La fidelidad a la doble sacramentalidad: el Matrimonio y el Orden sin perjuicio de su matrimonio y su familia, así como el   papel de las mujeres y los niños antes y después de la ordenación diaconal. El servicio como la dimensión fundamental del ministerio diaconal no reduciendo este servicio a ejecutor de tareas, configurando el servicio como forma de ser ante el mundo y  la Iglesia, “no solo hacer sino ser”. El valor teológico de la incardinación, el sentido de pertenencia y comunión en la Iglesia particular.  El valor de la formación permanente que abarque las diferentes dimensiones. Y la llamada a la santidad matrimonial y profesional por medio de un testimonio de vida cristiana.

Monseñor Pedro Brito respondió a la pregunta de “¿Qué formación para el diaconado permanente en la Iglesia de Brasil?”, subrayando la importancia de una armonía entre los ministerios ordenados, la necesidad de que la formación capacite  a un clero que responda a las condiciones locales (especificando el reto de las comunidades indígenas), y activando la misión, localizando las nuevas periferias para el ejercicio del ministerio diaconal, las diaconías de hoy: territoriales, sectoriales y ambientales.

Señaló también, a modo de “Breve manual de instrucciones” los cinco campos de la formación diaconal que consideraba como prioritarios: urgía a formar diáconos para el apostolado con las familias (especialmente con los matrimonios que han vivido un fracaso), con los alejados, apostolado de la caridad y del servicio humilde y fraterno, con los jóvenes, y con los  creyentes y   no creyentes.

La experiencia de este Encuentro, decimocuarto de los realizados en la Iglesia Brasileña, supone por un lado la evaluación constante del ministerio diaconal en la pastoral de conjunto de aquella Iglesia, y por otro, la respuesta al artículo  55 de la Ratio formativa de la Santa Sede para los diáconos permanentes que señala que  el programa de formación “deberá integrar armónicamente las diversas dimensiones formativas (humana, espiritual, teológica y pastoral), estar bien fundamentado teológicamente, tener una específica finalización pastoral y adaptarse a las necesidades y a los planes pastorales locales”. En este sentido puede ser un revulsivo para que en nuestras diócesis podamos hacer lo propio. Está de fondo la pregunta  ¿qué formación para que diáconos?, o si se prefiere  ¿qué  diáconos, con qué formación?. La lectura y profundización de la documentación de este Encuentro, que recoge el Informativo, puede ayudarnos.

El Informativo recoge los ecos del Jubileo de los diáconos realizado en Roma. Quienes pudimos estar presentes lo vivimos como un momento de gracia, constatando el regalo de la Misericordia de Dios en la fraternidad diaconal.

Se presenta también la reseña de las Encuestas sobre el diaconado permanente en Iberoamérica (diáconos y esposas). Agradecemos a Miguel Ángel Herrera Parra su trabajo. En nuestra web se puede   tener acceso a toda la documentación.

Destacan en el Informativo dos noticias: la valoración positiva del diaconado permanente en la reunión mantenida por los miembros de la Presidencia del CELAM con el Papa Francisco; y la ordenación multitudinaria de diáconos, o la aceptación también multitudinaria de aspirantes y candidatos al diaconado, de varias diócesis.

En nombre del Equipo de Redacción y Coordinación, un fraternal abrazo.