En la Catedral del Espíritu Santo anteayer se realizó la Ordenación Diaconal de seis varones, quienes a partir de ahora apoyarán las diferentes actividades en las parroquias de la Diócesis de Nuevo Laredo.

Esta es la tercera generación y con estos últimos son ya 22 los Diáconos Permanentes con que cuenta la Diócesis local.

Fue las 11:00 de la mañana cuando inició la eucaristía que presidió monseñor Enrique Sánchez Martínez, acompañado por algunos sacerdotes.

Como inicio de este rito se dio a conocer la biografía de cada uno de los diáconos y una vez que se presentaron ante el obispo se inició la ceremonia con el mensaje de exhortación por parte de Sánchez Martínez quien dio a conocer las obligaciones que conlleva esta ordenación.

Después de ello, uno de los actos más significativos fue la imposición de manos sobre la cabeza de cada uno y al término, los seis diáconos se postraron ante el altar para hacer sus votos de obediencia; al concluir la Letanía de los Santos, los diáconos acompañados de sus esposas se revistieron con el alba, la estola, dalmática y el cinto, para finalmente recibir de manos del obispo el libro de los evangelios.

De estos diáconos ordenados cinco pertenecen a municipios de la foranía como es Sabinas, Hidalgo, parte de la Diócesis local y uno de ellos de Nuevo Laredo.

Ellos son: José Francisco Acevedo Tapia casado con María Cristina Bravo Nieto.

José Hipólito Cobos González esposo de Leticia Ortiz, Juan Antonio Garza Treviño casado con Alma Delia Fuentes Hernández, Esteban Méndez Santillán unido con Irma Grano Jiménez, Arnoldo Rodríguez Moreno esposo de Dolores Josefina Landa Valerio y Ramón Maldonado Vázquez casado con María Nicolasa Huerta Moreno.
Ramón Maldonado Vásquez, es el diácono permanente que es de esta ciudad, él presta sus servicios espirituales en la parroquia de San Isidro Labrador y fueron ocho años el tiempo que se preparó para ser nombrado Diácono Permanente de la Iglesia Católica.

Yo me preparé durante ocho años, fue una invitación por lo cerca que estaba mi padre en la adoración nocturna y me dió mucho gusto tenerlo cerca a él, es una entrega nada más, mi esposa y mis hijos me apoyaron en este caminar, somos muchos lo que podemos colaborar, nada más es cuestión de entregarnos”, consideró el obispo.

Para concluir con la misa, el obispo Enrique agradeció el apoyo que sus familias les brindaron a los diáconos y los exhortó a mantenerse unidos, al servicio de la Iglesia y de Dios.

“Muchas gracias a las familias por todo su apoyo, ellos siguen siendo de ustedes, esposas e hijos, gracias por su disposición, por su generosidad y por ir acompañando a nuestros hermanos durante estos años de formación, yo sé que no es fácil, no ha sido fácil, pero Dios está de por medio para todos, especialmente para ustedes; quiero agradecerles a las parroquias de Sabinas ya que cinco de ellos son de Sabinas, quiero agradecerles a los señores párrocos de Sabinas por su acompañamiento, ya que ellos vienen a enriquecer la vida de la iglesia, la completan”, concluyó.

Tomado de: http://liderweb.mx