DÍA 7 El ministerio de la reconciliación (2 Corintios 5, 18-19)
Génesis 50, 15-21 José se reconcilia con sus hermanos
Salmo 72 El reino de Dios trae justicia y paz
1 Juan 3, 16b-21 El amor de Dios nos obliga a amarnos unos a otros
Juan 17, 20-26 Jesús ora por la unidad de la Iglesia

Comentario

La reconciliación entre Dios y la humanidad es la realidad central de nuestra fe cristiana. Pablo estaba convencido de que el amor de Cristo nos apremia a hacer que la reconciliación de Dios se haga presente en todos los ámbitos de nuestra vida. Hoy en día esto nos lleva a examinar nuestras conciencias acerca de nuestras divisiones. Como demuestra la historia de José, Dios siempre otorga la gracia necesaria para sanar las relaciones rotas.

Los grandes reformadores como Martín Lutero, Ulrico Zuinglio y Juan Calvino, como también muchos que permanecieron católicos, como Ignacio de Loyola, Francisco de Sales y Carlos Borromeo, intentaron conseguir que la Iglesia occidental se renovara. Sin embargo, lo que debería haber sido una historia de la gracia de Dios, estuvo también marcada por el pecado de los hombres y se volvió una historia del desgarramiento de la unidad del pueblo de Dios. De la mano del pecado y de las guerras, la hostilidad mutua y la sospecha fueron creciendo a lo largo de los siglos.

El ministerio de la reconciliación incluye la tarea de superar las divisiones dentro del cristianismo. Hoy en día, muchas Iglesias cristianas trabajan juntas con mutuo respeto y confianza. Un ejemplo positivo de reconciliación ecuménica es el diálogo entre la Federación Luterana Mundial y el Congreso Mundial Menonita. Después de que se hicieron públicos los resultados de este diálogo en el documento «La sanación de las memorias: reconciliación por medio de Cristo», las dos entidades organizaron juntas una celebración penitencial en 2010 que fue seguida de otras celebraciones penitenciales por toda Alemania y en muchos otros países.

Preguntas

  • ¿Dónde percibimos la necesidad de un ministerio de la reconciliación en nuestro contexto?
  • ¿Cómo estamos haciendo frente a esta necesidad?

Oración

Dios de toda bondad,
te damos gracias por habernos reconciliado
a nosotros y a toda la creación contigo en Cristo.
Capacítanos a nosotros, a nuestras congregaciones
y a nuestras Iglesias para el ministerio de la reconciliación.
Sana nuestros corazones y ayúdanos a propagar tu paz.
«Donde haya odio, que sembremos amor; donde haya ofensa, perdón;
donde haya duda, fe; donde haya desesperación, esperanza;
donde haya tinieblas, luz; donde haya tristeza, gozo».
Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo,
por el poder del Espíritu Santo. Amén.

 


 

DIA 7   O ministério da reconciliação (2 Coríntios 5,18-19)

 

Gênesis 50,15-21

José se reconcilia com seus irmãos

Salmo 72 O Reino de Deus traz o direito e a paz
1 João 3,16b-21 O amor de Deus nos impele a amar uns aos outros
João 17,20-26 Jesus ora pela unidade de sua Igreja

Comentário

Reconciliação entre Deus e a humanidade é realidade central em nossa fé cristã. Paulo estava convencido de que o amor de Cristo nos impele a levar a reconciliação de Deus a funcionar em todos os aspectos de nossa vida. Hoje isso nos leva a examinar nossas consciências em relação a nossas divisões. Como demonstra a história de José, Deus sempre dá a graça necessária para a cura de relacionamentos quebrados.

Os grandes reformadores, como Martin Lutero, Ulrich Zwinglio e João Calvino, bem como muitos que permaneceram católicos, como Inácio de Loyola, Francisco de Sales e Carlos Borromeu, buscaram trazer renovação para a Igreja ocidental. No entanto, o que poderia ter sido uma história da graça de Deus foi também marcado pelo pecado humano e se tornou uma história da derrota da unidade do povo de Deus. Afetadas por pecado e guerra, a hostilidade e a suspeita mútuas se aprofundaram ao longo dos séculos.

O ministério da reconciliação inclui o trabalho para superar divisões dentro do cristianismo. Hoje, muitas Igrejas cristãs trabalham juntas com mútua confiança e respeito. Um exemplo positivo de reconciliação ecumênica é o diálogo entre a Federação Luterana Mundial e a Conferência Mundial Menonita. Depois que os resultados do diálogo foram publicados no documento “Memórias em cura: Reconciliação em Cristo”, as duas organizações promoveram um culto penitencial em 2010, seguido de outros cultos de reconciliação na Alemanha e em muitos outros países.

Questionamentos

  • Onde vemos a necessidade de um ministério de reconciliação em nosso contexto?

  • Como estamos respondendo a essa necessidade?

Oração

Deus de toda bondade,
nós te agradecemos por reconciliar
o mundo inteiro contigo em Cristo.
Reforça os ministérios de reconciliação em todos nós,
nas nossas comunidades e nas nossas Igrejas.
Cura nossos corações e ajuda-nos a espalhar tua paz.
“Onde houver ódio, deixa-nos semear o amor;
onde houver injúria, o perdão;
onde houver dúvida, a fé;
onde houver desespero, esperança;
onde houver escuridão, luz;
onde houver tristeza, alegria”.
Assim te pedimos em nome de Cristo Jesus,
pelo poder do Espírito Santo. Amém.