Entrevista de: Raimon Mateu, diácono

 

La Arquidiócesis de Tarragona, en la comunidad autónoma de Cataluña, España, cuenta en la actualidad con 9 diáconos que sirven a la Iglesia en diferentes ocupaciones parroquiales, diocesanas, etc.

El diácono D. Estanislau Figuerola, ordenado en el año 2005 por el actual arzobispo D. Jaume Pujol Balcells, casado con María Teresa y padre de dos hijos, Estanis y Pere, ha recibido el mes de junio pasado el encargo pastoral de conducir, durante tres años, dos parroquias en sendos barrios de la ciudad de Reus: la parroquia de San José Obrero, (5.200 habitantes), y la parroquia de la Asunción, (800 habitantes). Además de la responsabilidad parroquial es el Consiliario de la Asociación de Hermandades de Semana Santa de Reus. Queremos interesarnos por la labor que ejerce y que la cuente en este boletín de Servir en las Periferias.

No es el primer encargo pastoral como diácono encargado de una parroquia, ¿verdad? 

Durante el pasado año 2016, recibí el encargo de conducir pastoralmente las parroquias de dos municipios de la provincia de Tarragona: l’Espluga de Francolí, que cuenta con unos 4.000 habitantes, y de Senan, con un censo de 95.

¿Puedes explicarnos como fue tu primera experiencia pastoral? 

Una respuesta exhaustiva a esta pregunta requeriría de varios folios en exclusiva. Fue extraordinaria a todos los niveles, permitiéndome crecer espiritual y pastoralmente de manera exponencial, visibilizando y ejerciendo el carisma que nos es propio en tanto y cuanto el diacono es “Icono de Cristo servidor”.

¿Qué es lo que más valoras de tu estancia en l’Espluga de Francolí?

Pude apreciar la gran diferencia que existe entre los despachos de la curia y una adscripción parroquial: la vida en su día a día, a pie de calle y el contacto con la gente te permite reír y llorar con ellos, participar de sus cuitas y proyectos. Formar parte de un colectivo que incluye creyentes, practicantes o no, y a todos aquellos que un día se alejaron de la Iglesia, o no se han sentido nunca miembros de ella, pero que también merecen el trato de “hijos de Dios” porqué lo son. Una anécdota curiosa fue que un vecino que no acudía en demasía a la iglesia le comentó a otro que sí lo hacía: quiero ir a ver a D. Estanislau pero no sé cómo me recibirá. La respuesta a esta duda fue: ve sin temor porque no tiene un no para nadie y te ayudará a resolver tu problema.

¿Cuál es la realidad de las nuevas parroquias y ¿en qué se diferencian de las anteriores? 

La diferencia es abismal. Los dos municipios anteriores son “monoparroquiales” y de tipología rural. En la actualidad en una ciudad como Reus que cuenta con 115.000 habitantes y 9 parroquias muy distintas entre ellas, las parroquias que me han encargado se encuentran en dos barrios humildes.

Uno, La Asunción, con habitantes procedentes de la inmigración propia de los años 60, con viviendas construidas por los mismos moradores y que aún hoy, mejoradas y con servicios de agua, electricidad, alcantarillado, etc., continúan habitadas por las mismas personas que las erigieron, por lo que su población es de avanzada edad. Esta parroquia está formada por dos barrios de la misma ciudad de Reus en el que residen unos 2.800 habitantes con el añadido de la atención a una residencia de ancianos con 100 enfermos crónicos y/o dependientes.

En San José Obrero, parroquia del barrio del mismo nombre, integra a habitantes de distinta procedencia, viviendas distribuidas en edificios por plantas que conforman un entramado de plazuelas y espacios interiores cerrados al tráfico rodado.  El desempleo es la ocupación mayoritaria y esta situación promueve actividades fuera de la ley. Mayores y adolescentes vagan todo el día por el barrio a la espera de encontrar un trabajo que pueda ayudar la economía familiar.

Todavía estás activo profesionalmente. ¿Es fácil compaginar tu vida profesional y familiar con la misión pastoral? ¿Cómo lo vive la familia?

La facilidad o no de poder compaginar vida laboral, familiar y pastoral depende del grado de compromiso que uno adquiera (el curso 2016/17, desarrollado en l’Espluga, implicaba un desplazamiento diario de 80 kilómetros entre la ida y la vuelta a mi domicilio) y, como no, de la comprensión e implicación de esposa e hijos en el desarrollo de la misión que te ha sido encomendada. Lo primero sin lo segundo es imposible de llevar a buen puerto. Hay que entender que un encargo pastoral implica atención, “presencia” y ésta requiere tiempo y el tiempo, a mi entender, no ha de ser medible cuando se da a quien le corresponde por justicia, en el bien entendido que nunca puedes acostarte sin decirte “hoy podría haber hecho más; hay que esforzarse”.

En el encuentro con las familias y personas que más sufren en este nuevo destino pastoral, ¿qué problemática destaca más? 

La problemática más habitual en la parroquia de San José Obrero proviene de todo aquello que deriva del desempleo a todos los niveles de edad, el bajo nivel de formación escolar, la consecuente falta de todo tipo de valores, familias desestructuradas, madres solteras, la convivencia entre diversas etnias y culturas, la marginación social crónica y que parece interesar a algunos sectores a los cuales les resulta más económico “mantener” bolsas de pobreza controladas que procurar el justo reintegro de todo aquello que, en su día, se les secuestró o, ya de entrada, se les negó.
Hablo de droga, prostitución, ocupaciones ilegales de viviendas, hurtos…, cuestiones todas ellas que, de una u otra manera, afectan a la mayoría de familias y a la pacífica convivencia entre todas ellas.

¿Dispones de un equipo de pastoral?  ¿Quién lo forma?

La Parroquia de la Asunción cuenta únicamente con un equipo de tres catequistas. La intención es crear un equipo de visitadores de enfermos, de personas de avanzada edad que no pueden salir de sus domicilios; un equipo litúrgico y de atención regular de Caritas, así como también integrar a un par de colaboradores a nivel administrativo/contable y de soporte en la toma de decisiones ya que al fin y al cabo son los mejores conocedores de las realidades de la parroquia y sus prioridades.

En San José Obrero existe una estructura catequética formada por cuatro religiosas “Hijas de San José” y tres laicas que a la vez ejercen de “Consejo Pastoral”, sacristía, limpieza y el equipo de Caritas formado por 6 voluntarios. Una de las prioridades es reforzar el equipo procurando la inmediata integración a la actividad parroquial de la “Germandat de Sant Josep Obrer” (Hermanad de Semana Santa) con sede canónica en la misma, pero de escasa presencia el resto del año, así como también, hacer un llamamiento al resto de fieles de la ciudad ya que, a la postre, formamos parte de ella.

La economía de la parroquia no debe estar para demasiadas alegrías. ¿Quién os ayuda en la financiación?
En el caso de San José Obrero la respuesta correcta es: “La Providencia Divina”. “Alguien” abona alguna que otra factura parroquial, de repente aparecen alimentos para distribuir, los estipendios correspondientes a los servicios parroquiales se ingresan íntegramente, microcréditos personales, algún donativo, etc. Una idea de la situación económica nos la da la suma de las colectas dominicales: 25€ x 4 semanas = 100€ al mes, aproximadamente.
La Asunción cuenta con unos ingresos fijos mensuales que provienen de las rentas del alquiler de la vivienda del párroco y de otra aneja que permiten una economía de subsistencia sin ahogos y que en ocasiones se convierte en ayuda a San José Obrero, lo que se llama comunicación de bienes. Como dato significativo a nivel de colectas dominicales cabe destacar que, en ésta parroquia, suelen estar entre los 7 u 8 euro semanales, es decir 30€ al mes.

¿Qué participación dominical tenéis? 

Realmente la participación es baja, muy baja. Tanto en una parroquia como en la otra la asistencia raya los 40 participantes cada fin de semana. Teniendo en cuanta el global de las dos Eucaristías “laborables” y la dominical, la suma total semanal de fieles asistentes asciende a 90/100 personas.

En lo que se refiere a la catequesis de primera comunión, ¿Cuántos niños la recibieron el año pasado? ¿Qué previsión tenéis para este curso?

 

En la parroquia de la Asunción el año pasado recibieron la Primera Comunión 10 niños/as. En San José Obrero, 4. La previsión para este próximo curso alcanzará un total de 9 niños.
 
Para finalizar, ¿Quieres aprovechar la oportunidad que nos brinda el boletín “Servir en las periferias” para mandar un mensaje a nuestros hermanos diáconos de todo el mundo latino? 

Trabajar, trabajar y trabajar; amar, amar y amar pues ellos (pobres y marginados) son el mayor tesoro de la Iglesia (cf., San Lorenzo, diácono y mártir) y los preferidos del Señor. No olvidemos nunca que nosotros somos sus instrumentos.

Agradecemos a D. Estanislau el tiempo que nos ha dedicado y desde “Servir en las periferias” le animamos a continuar trabajando para que aquellos que el Señor ha puesto en sus manos puedan encontrar, a través de su entrega en el servicio, la ayuda y la paz que el Señor le ha encargado.

Tarragona, noviembre de 2017