Con la venida del Santo Padre al país y la visita a Bogotá de la patrona de Colombia, la Virgen de Chiquinquirá, hemos recibido grandes bendiciones del Señor; hemos dado el primer paso en el propósito de construir una Colombia más humanitaria y solidaria.

La invitación ahora es para que demos los pasos que siguen; para que con el entusiasmo que ha generado el Espíritu Santo en nuestros corazones, a partir de los mensajes que nos tarjo su santidad Francisco, sigamos recorriendo el camino con fe y alegría.

 

En el caso particular de nosotras las mujeres Febe, hemos recibido una voz de aliento para vigorizar ese camino de Servicio desinteresado, a través de nuestra consagración a María Sierva.

Tomemos cada día las frases de esperanza que nos dejó el Santo Padre y meditemos sobre lo que debemos hacer para contribuir en esa construcción de un mejor país; el que nos merecemos cada uno de los colombianos.

“ E l Evangelio comienza subrayando mujeres que marcaron tendencia e h i c i e r o n  h i s t o r i a ”.

“ L a  e s p e r a n z a  e n A m é r i c a  L a t i n a  t ie n e  r o s t r o  f e m e ni n o. D e s u s labios hemos aprendido la fe; casi c o n la le c h e d e s u s s e n o s h e m o s adquirido lo s r a s g o s d e n u e s t r a alma mestiza y la inmunidad frente a cualquier desesperación ”.

“ E s t a  h e r m o s a  c i u d a d ( B o g o t á ) y  e s t e  h e r m o s o  p a í s ( C olo m b i a ) , tienen muchos escenarios humanos presentados por el Evangelio”.

“ Señoras y señores, tienen delante de sí una her mosa y noble misión, que es al mismo tiempo una difícil tarea ”

"¡Cómo no van a poder cambiar esta sociedad y lo que se propongan! ¡No le t e m a n al f u t u r o! ¡A t r é v a n s e a soñar a lo grande!"

“Sólo con fe y esperanza se pueden s u p e r a r la s d i v e r s a s d i f ic ult a d e s del camino y construir país”
Tomemos cada día las frases de esperanza que nos dejó el Santo Padre y meditemos sobre lo que debemos hacer para contribuir en esa construcción de un mejor país; el que nos merecemos cada uno de los colombianos.
“ V u e s t r o L e m a e s “ L i b e r t a d y orden”; no es la ley del más fuerte, si n o la f u e r z a d e la le y a p r o b a d a por todos, la que rige la convivencia pacífica ”.

“ Y como los Apóstoles, hace falta llamarnos unos a los otros, hacernos señas, como los pescadores, volver a c o n s i d e r a r n o s h e r m a n o s, c o m p a ñ e r o s d e c a mi n o , s o c i o s d e e s t a e m p r e s a c o m ú n q u e e s l a patria. Bogotá y Colombia son, mar abierto, ciudad por donde Jesús ha transitado y transita, para ofrecer su presencia y su palabra fecunda, p a r a s a c a r d e la s t i ni e bl a s y llevarnos a la luz y a la vida ”.

“ Así como en Chiquinquirá Dios ha renovado el esplendor del rostro de s u M a d r e, q u e Él si g a ilu mi n a n d o c o n s u c el e s t i al lu z el r o s t r o d e este entero País ”.

 

Gracias a los diáconos, estudiantes de la Escuela Diaconal y ministros extraordinarios de la comunión, por todo su aporte para que la Eucaristía con el Santo Padre en el parque Simón Bolívar fuera todo un éxito.

 

RENOVACIÓN DE VOTOS DE MUJERES FEBE, ANTE LA VIRGEN DE CHIQUINQUIRÁ.

El pasado 9 de septiembre, frente a la imagen de la Virgen de Chiquinquirá, cuyo cuadro arribó a Bogotá, con motivo de la Visita del Santo Padre, procedieron a su renovación de votos, las señoras que realizarán su consagración perpetua éste y el año entrante; fue una ceremonia muy emotiva y gratificante no sólo para ellas, sino para todas nosotras, por la oportunidad de ofrecer el Santo Rosario como Asociación de Fieles Laicas ante la imagen de la Patrona de Colombia. ¡Felicitaciones a nuestras compañeras!.

HISTORIA DEL CUADRO DE LA VIRGEN DE CHIQUINQUIRÁ

 

El lienzo de la Virgen de Chiquinquirá fue pintado en 1562 por el español Alonso de Narváez, a partir de la primera figura de la Virgen del Rosario que llegó en el siglo XVI al Nuevo Reino de Granada.

El cuadro se deterioró años después como consecuencia de la humedad de la capilla en la que estaba, pero fue rescatado por la española María Ramos, en cuya casa se renovó milagrosamente el 26 de diciembre de 1586 ante la indígena Isabel y su hijo.

Cuenta la historia que el niño comenzó a gritar "mire, mire, señora, que la madre del cielo está en su asiento y parece que se está quemando.

La pieza fue guardada luego en la basílica de Chiquinquirá, construida entre 1790 y 1800, donde reposa desde entonces.

“!Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!”