Diác. Gonzalo Eguía
Coordinador de Servir en las periferias
Bilbao, España, 1 de diciembre de 2016

 

Se acaban de cerrar las “puertas de la misericordia” de nuestras catedrales y templos jubilares, pero la Misericordia de Dios jamás se cerrará.

El Jubileo Extraordinario de la Misericordia ha llegado a su fin. Como testimonio del año jubilar y orientación eclesial, el Papa Francisco nos deja su Carta Misericordia et misera. Tras lo vivido durante este último año, desde nuestra identidad diaconal, ¿cómo llevar a cabo la tarea evangelizadora? Proponemos a continuación siete servicios a los que podemos ser convocados como diáconos.

Servicio a la Misericordia y de la cultura de la Misericordia. Parece lógico pensar que éste debe ser el primer servicio a llevar a cabo. Mediante el desarrollo del ministerio diaconal, poner de manifiesto que la Misericordia es el sentido de ser de la Iglesia, transmitir el amor infinito de Dios. Favoreciendo el encuentro con los otros, sintiendo como propias sus alegrías y tristezas; poniendo en activo la compasión, el compromiso, la participación y la colaboración.

Servicio a la Inclusión.  Somos el fruto de un amor primero, el amor de Dios. Nadie queda fuera del amor de Dios. Nadie debe quedar excluido en la Iglesia, que quiere ser la familia de Dios que se alimenta cada día de ese amor. Como diáconos, sentimos una llamada a comunicar este deseo inclusivo de Dios, hasta formar una única familia humana. Llamados a incluir, a trabajar por combatir cualquier tipo de exclusión, de marginación, de segregación. Convocados a descubrir y a ayudar a descubrir en la Iglesia y en el mundo la pobreza como el centro del Evangelio. A mirar de frente a los pobres, comprometiéndonos en la recuperación de la dignidad perdida.

Servicio a la Reconciliación-Consolación.  Quizás hemos reducido este servicio al sacramento de la Penitencia encomendado a los presbíteros. El camino de la reconciliación es largo y arduo. Pensamos en el acompañamiento de las personas heridas, doloridas, sufrientes, por el dolor causado, o por el dolor que les han causado. Objetivo de este servicio sería el acompañamiento de estas personas, recorriendo el camino hasta sentir la necesidad de perdonar y ser perdonado. Camino que acaba con la petición de perdón o con el otorgamiento del perdón, pues para quien se arrepiente y se convierte, ningún pecado queda sin el perdón de Dios. En el rito para reconciliar a varios penitentes con confesión y absolución individual, las funciones asignadas al diácono pueden entenderse como la culminación de este trabajo en favor de la reconciliación (ayuda en el examen de conciencia y exhortación a la contrición, así como la invitación a tomar una postura corporal o realizar un signo externo que ayude a la confesión general).

Servicio que posibilite la Alegría. Una verdadera alegría que surge al comprobar que el encuentro con el Señor facilita una vida nueva, una vida que merece la pena ser vivida con intensidad, con capacidad de soñar el sueño de Dios para con todas y todos nosotros. Tarea ingente ante tantas vidas que sienten el zarpazo de la tristeza por los fracasos, las frustraciones, las decepciones, …  

Servicio para recorrer nuevos senderos que permitan llevar a todos el Evangelio. Si yo he vivido la misericordia de Dios, me convierto en instrumento de misericordia.  Experimentar lo que el Papa Francisco denomina “fantasía de la misericordia, para dar vida a tantas iniciativas nuevas”, para continuar la labor de construcción del Reino.

Servicio  de acompañamiento en el final de la vida. El acompañamiento a las personas enfermas y su familia, especialmente en el caso de las enfermedades terminales. El acompañamiento en los ritos finales de la vida, en las exequias, en la formulación y resolución del duelo. Manifestando en todo momento el amor misericordioso de Dios.

Servicio para favorecer el encuentro con el Señor. Reconocer las posibilidades que tiene el ministerio litúrgico que hemos recibido como diáconos. Vivir el gozo diario del encuentro diario y personal con el Señor en la oración, acompañar a las comunidades en esta misma aventura. Vivir el servicio litúrgico y sacramental que nos es encomendado, como una mediación para el encuentro con Dios que derrocha incesantemente su misericordia.  Asumir la homilía como ese momento comunitario donde la Asamblea convocada por su Señor dialoga con Él, presentando los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de nuestros hermanos y hermanas, para ser iluminados por la Palabra de Dios, Palabra siempre viva.

El Informativo publica los últimos actos del papa Francisco con motivo de la clausura del año Jubilar, así como su Carta Apostólica Misericordia et misera.

Así mismo destacan dos noticias significativas: la reseña de la primera reunión de la Comisión Vaticana de estudio sobre el diaconado femenino, y la decisión de la  Iglesia greco-ortodoxa de Alejandría de restaurar el diaconado femenino.

Se recogen también las palabras del Cardenal Lehmann comentando la posibilidad de ordenar de sacerdotes a diáconos permanentes.

En el apartado divulgativo se hace la reseña del Libro de la Escuela Diaconal de San Esteban de Brasil, en el que se registra la formación que esta escuela lleva a cabo.

Se incorpora la entrevista realizada al diácono  permanente Xavier Artigas, Delegado de Ecumenismo de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat (España), con motivo del viaje del Papa a Suecia para la Conmemoración Católico – Luterana del V centenario de la Reforma.

En el capítulo de Encuentros, el Informativo señala  los ya celebrados: el XIX Encuentro nacional cubano de diáconos permanentes con sus esposas, el Encuentro Nacional de Diáconos con sus esposas de México y la Asamblea del Diaconado de la Arquidiócesis Primada de México. Se presentan también los que se llevarán a cabo los próximos meses: el XXXI Encuentro Nacional del Diaconado Permanente de España (Pozuelo de Alarcón, en este mes de diciembre), la II Asamblea General no Electiva de la Comisión Nacional de los Diáconos de Brasil (Aparecida, en mayo de 2017), y la Conferencia Nacional de Diáconos Hispanos de EEUU (Texas, en julio de 2017).

Se publica este Informativo recién estrenado el Adviento; deseamos que éste sea un tiempo fructuoso para preparar la venida del Señor. Como el próximo Informativo se publicará el día 9 de enero, tras el descanso navideño, deseamos hacer llegar también a toda nuestra más sincera felicitación; a quienes formáis parte de este proyecto os deseamos una Solidaria, Santa y Feliz Navidad.

En nombre del equipo de Redacción y Coordinación, un fraternal abrazo.